Viñeta Eneko – @EnekoHumor

Artículo de Nicolás Bardio – @nbardio

Tú, español. Sí, me dirijo a ti que votaste en las generales como tus padres y que llevas pudiendo hacerlo desde hace tiempo. Tú, que puedes votar y no vives bajo Franco… ¿Te imaginas no poder ir a la administración a hacer un trámite en tu idioma? ¿Te imaginas que la lengua de tus padres, de tus abuelos no fuese más que una optativa en el sistema educativo de tu país? ¿Encender la tele y no verla? ¿Ir a la librería y verla – si hay suerte – en una pequeña esquinita, en una sección? ¿Comprar un periódico y no ver rastro de ella o, peor aún, ver a gente pagada para escribir columnas contra ella, despreciándola, ninguneándola y diciendo que mejor invertimos en carreteras (en rescatarlas, por ejemplo)? ¿Te imaginas que puedes registrar los estatutos de tu PYME en catalán o en gallego, en tu propia ciudad, en tu propia región… pero no puedas hacerlo en el idioma de tu propia tierra? ¿Te imaginas? Deja de imaginar, bienvenido a Asturias y a León.

Porque mientras que el catalán, el euskera o el gallego – incluso el occitano en el Val d’Arán – fueron oficializándose a medida que llegó la democracia. En Asturias no fue así. Quizás fuese por el fallido golpe de Tejero y porque nuestro estatuto fuese el primero en aprobarse después de aquel fatídico momento, pero lo cierto es que cuando se votó en 1981, se aprobó el primer estatuto que incumplía el artículo 3 de la Constitución que dice que “Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos”. No sería el único, luego vendrían los estatutos de Aragón y de Castilla y León que lo incumplían y lo siguen incumpliendo a día de hoy.

Desde entonces, la situación de nuestra lengua ha mejorado algo aunque, a día de hoy, 40 años después de la aprobación de la Constitución, el 75% de la población asturiana mayor de 16 años es analfabeta en asturiano (sólo el 25% sabemos leerlo, escribirlo, hablarlo y entenderlo). De los mayores de 16 años en Asturias, según un estudio del año pasado, somos mayoría los que lo hablamos (un 62%) y casi todos (el 90%) dicen poder entenderlo. Pero si la situación de la lengua ha mejorado algo ha sido gracias en gran medida a un tejido organizativo civil de lo más dinámico y a una potente literatura (en proporción a los números que maneja esta pequeña lengua). Los derechos de los asturfalantes siguen sin cumplirse y hay partidos, como Vox y el PP, que hacen bandera de la lucha contra nuestro idioma. Así, en fechas recientes, la líder autonómica del PP, Mercedes Fernández, se vanagloriaba de haber conseguido que “el castellano fuese la única lengua del parlamento asturiano” u organizaba un acto que tenía como eslogan “Asturiano sí, oficialidad no”; tan absurdo como hacer un acto con el título “Igualdad racial sí, negros no”. Pero no acaban ahí los ataques, ¡Qué va! Uno de los últimos fue cuando el Consejero de Educación proponía hacer que el asturiano fuese lengua vehicular por primera vez en la historia en una asignatura durante una hora a la semana. También esto lo impugnó el PP y lo llevó a los tribunales.

Y así vivimos, en un sistema educativo en el que el asturiano (la lengua a proteger) es una optativa de 2 horas a la semana, mientras que el resto de las horas lectivas (las 23 horas restantes) se dan en castellano (la lengua omnipresente). Convendrán conmigo en que equilibrado, plural o democrático no es se mire por donde se mire. Pero la represión no acaba en la educación. Y así, pese a una tibia ley que recoge el “derecho a usar el asturiano” (sólo con la administración autonómica y local, nunca con la estatal), lo cierto es que seguimos sin poder escolarizar a nuestros hijos en nuestro idioma, sin poder tener el asturiano como lengua vehicular junto con el castellano, sin poder hacer los trámites más elementales en nuestro idioma, sin tener emisiones decentes (tanto en contenidos como en horas totales) en la televisión autonómica o en las desconexiones que TVE hace para Asturias. Seguimos, en una palabra, sin tener derechos, siendo ciudadanos de segunda y, lo que es más grave, sin que se aplique la constitución que en 1978 votaron todos los españoles (y también los asturianos).

Asturias (no digamos ya León, en donde no sólo no se respeta el artículo 3 de la Constitución sobre los derechos lingüísticos, sino que tampoco se cumplió el 2, que garantizaba el derecho a la autonomía de las región leonesa), es una tierra en la que el Artículo 3 de la Constitución nunca se aplicó, ni un solo día, durante estos últimos 40 años. Pero, afortunadamente, por fin el viento está cambiando de dirección. Y es que todos los partidos de Asturias menos el PP y Ciudadanos apoyan todos hacer cooficial el asturiano junto con el castellano. Así, el Rector de la Universidad de Uviéu, la alcaldesa y el pleno de Xixón, Uviéu, Avilés y otros municipios menores, el PSOE, Izquierda Unida, Podemos (que representan los tres, no lo olvidemos ⅔ del parlamento asturiano) y hasta – algo tímido – Foro Asturias, el partido de Cascos, han sostenido la justa demanda de hacer oficial el asturiano cumpliendo así con la Constitución. El deseo de la oficialidad es mayoritario entre los asturianos, según las últimas encuestas un 55% estamos a favor, mientras que sólo un 18% está en contra.

Si llevamos varias décadas con una mayoría social según todas las encuestas a favor del idioma, por fin hay también una mayoría política, por fin el PSOE de Asturias ha demostrado ser un PSOE normal y en sintonía con el resto de PSOEs de España y ha apoyado la oficialidad de nuestro idioma. Por eso, porque queremos reformar nuestro estatuto para que deje de ser inconstitucional, por eso, porque queremos poder vivir en asturiano y en castellano y escoger libremente el idioma en el que vivimos, por eso, porque pensamos que 788 años sin que nuestra lengua sea oficial (desde 1230, fecha en la que el Reino de León perdió su autonomía política) son ya demasiados, por todo eso, este sábado 21 de abril miles de asturianos nos hemos dado cita a las 12h del mediodía en la Estación del Norte de Uviéu para hacer que la lengua asturleonesa sea oficial de nuevo allí donde siempre se habló, donde aún hoy se habla y donde siempre se hablará. Porque la oficialidad del asturiano vendrá el año que viene, o el siguiente, o en un par de legislaturas; pero nosotros vamos a seguir hablando, vamos a seguir escribiendo y vamos a seguir luchando por ella. Le duela a quien le duela, le pese a quien le pese. No van a callarnos, y si nos cortan la lengua, la escribiremos.

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En acción

Firmas en change.org: SÍ a la Oficialidad del Asturiano

Manifestación 12:00h del 21 de abril de 2018, Estación del Norte de Uviéu

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La manifestación

 

 

 

 

 

 

 

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