Viñeta Eneko – @EnekoHumor

Artículo de Caracola – @carolacaracola5

 

Advertencia al lector/a. Está usted a punto de entrar en terreno de ironía on fire.

 

Atravieso el puente de Rande… Las Cíes al fondo de la ría de Vigo y con esta ensoñadora imagen, recuerdo con nostalgia que bajo los pilares de este puente, a punto de comenzar este año 2018, Rajoy nos deseaba un feliz 2006… Ya no volveremos a vivir momentos como aquel…

Nos hemos reído muchísimo con Rajoy y eso es muy importante y mucho importante para la política nacional. No se lo hemos reconocido lo suficiente. No debemos ser ingratos. La ciudadanía debe estarle eternamente agradecida por veces que nos sacó de nuestras preocupaciones por la situación del país con su especial don para la oratoria.

Rajoy llegaba a una rueda de prensa y empezaba con un “Buenas gracias y muchas tardes” y tú ya sabías que aquello prometía. No perdías ni por un momento la atención a su discurso, a sus respuestas porque en cualquier momento te podía saltar con una frase a la altura de un gran pensador como Somos sentimientos y tenemos seres humano o un A veces estamos pensando siempre en lo material, y al final los seres humanos somos sobre todo personas”. ¡Un filósofo! ¡Un gran humanista infravalorado! Creo que mientras criticábamos sus inhumanos recortes sociales, no hemos sabido valorar a un gran pensador.

Su inspirada filosofía, su mente lúcida y su fina elocuencia hicieron sacar lo mejor de Rajoy en los peores momentos. Un gran estadista sabe lo que hay que hacer en cada momento y así, para nuestra tranquilidad, nos lo hacía saber nuestro expresidente con esta frase: A veces la mejor decisión es no tomar ninguna decisión, que también es tomar una decisión, o con esta, A veces moverse es bueno, otras veces no; a veces es mejor estarse quieto y en otras es mejor que no y en ocasiones es mejor estar en movimiento”. ¡Asombroso! ¡Para poner en pie a cualquier auditorio!

En muchas ocasiones, su elocuencia dejaba ver a las claras que Rajoy poseía la mente de los seres superiores que juegan en otra liga, que pertenecen a un mundo distinto al nuestro porque nuestra simpleza no alcanza a comprender el contenido de sus mensajes. Normal, nosotros somos seres comunes que no estamos a su altura y así, es difícil comprender qué elevado mensaje nos quería comunicar con frases como: Un vaso es un vaso y un plato es un plato. A esta frase, que sin duda pasará a la historia del pensamiento, puede cualquier simple mortal dedicarle horas de reflexión sin que llegar a captar la total profundidad de la locución mariana. Y siguiendo con el menaje… La cerámica de Talavera no es cosa menor, dicho de otra forma: es cosa mayor. ¿No me digan? ¡Lucidez nivel dios!

Lógicamente, a una mente privilegiada como la de Rajoy no le eran ajenas áreas del saber como la ciencia y la tecnología y así nos lo demostró con sentencias como: Esto no es como el agua que cae del cielo, sin que se sepa exactamente por qué, o con Como decía Galileo, el movimiento siempre se acelera cuando se va a detener, y no podemos olvidar… “Tenemos que fabricar máquinas que nos permitan seguir fabricando máquinas, porque lo que no van a hacer nunca las máquinas es fabricar máquinas a su vez. ¡Un sabio incomprendido! Emocionante tanta claridad mental.

Hay quien dice que no supo gestionar el conflicto catalán… ¿Cómo qué no? Le dedicó a la población catalana una de sus frases más elogiosas con la que situó a Catalunya en la cúspide de la laboriosidad, Me gustan los catalanes porque hacen cosas. Imagino el gozo, el regocijo que habrán sentido los catalanes (de las catalanas no dijo nada) al sentirse unos elegidos por ser los receptores de tan justa declaración. Ese día, Rajoy hizo que yo sintiese pena de no ser catalana: yo, todo el día, toda mi vida perdida sin hacer nada. Aunque días más tarde me sentí acogida con otro pensamiento suyo más general… España es una gran nación y los españoles muy españoles y mucho españoles.

Pero donde se ve a un político de raza, a un orador que pasará a los anales de la historia parlamentaria es en los debates en el Congreso de los Diputados. ¡Ahí! ¡Ahí! Ahí Rajoy atizaba y dejaba mudas las bancadas de la oposición y la suya propia con frases como, Cuanto peor mejor para todos y cuanto peor para todos mejor, mejor para mí el suyo, beneficio político. Célebre frase dirigida a Pablo Iglesias quien al oír tan lúcido mensaje expresó su descuadre con cara de desconcierto. Otras para la historia son: Lo que nosotros hemos hecho, cosa que no hizo usted, es engañar a la gente, en uno de sus debates de investidura. O esta en la que invitaba a la oposición a cuidar la sensatez de sus mensajes: ¿Ustedes piensan antes de hablar o hablan tras pensar?

Pero para célebre, célebre su frase de los vecinos y el alcalde: Es el vecino el que elige al alcalde y es el alcalde el que quiere que sean los vecinos el alcalde. Creo que esta frase daría para convocar campeonatos de habilidad verbal por todo el país para ver quien consigue repetirla exactamente, de memoria sin ofrecer dudas ni titubeos. Nos llevaríamos alguna sorpresa.

No quiero dejar de citar una frase de Rajoy, que algunos poco estudiados atribuyen a Revilla, pero no, ¡Viva el vino!, es una frase mariana y un auténtico regalo para el sector vitivinícola, que no hay fiesta, fiestuqui, jarana, parranda, verbena, jolgorio o noche de copas en la que, ya entrados en ambiente, no se pronuncie, recuerde y celebre.

Y como empezaba yo esta selección de elocuencia mariana con una imagen estival, quiero terminarla con una frase que es tan estival que es playera, termino con esta loa mariana al chiringuito que sin duda en estas fechas vacacionales nos emocionará a todas y a todos: Quiero decir sí a los chiringuitos. Nos gustan los chiringuitos. Queremos los chiringuitos. Forman parte de nuestro ser, y mientras este partido exista, habrá chiringuitos en Málaga y en Pontevedra también. ¡Toma ya!!! ¿Cómo no voy a echar de menos a Mariano?

Ahora tenemos a Pablo Casado a quien solo verlo con esas camisas de cuello redondeado que casi parece un cuellito bebé, se aprecia la pija procedencia de un niño de barrio bien; educado en los “Escolapios de la Séptima Llaga y al Llegar Preguntar” y sabemos que con esa pinta de “desaborío” nunca será lo mismo y hasta puede ser peor.

“Fin de la cita”

 

 

Tuits y posts