Viñeta Eneko – @EnekoHumor

Artículo de Caracola – @carolacaracola5

 

Oigo en un informativo que está próxima a acabar la temporada de tauromaquia en España. Bien, ojalá esta fuese la última.

Creo que no es inminente el fin de la tauromaquia en este país pero tengo la seguridad de que evolucionamos hacia su abolición. Hace unos años, la lidia sería un asunto incuestionable pero cada año son más las voces que, desde distintas posiciones, se sitúan en contra de una “fiesta” contra natura.

Cuando imagino una corrida de toros, mi primer pensamiento nunca va a la lidia que se está desarrollando en el ruedo. Pienso en ese público que ha pagado para ocupar sus localidades en los tendidos y me pregunto que con qué se están divirtiendo, qué es lo que les parece tan apasionante, dónde está la gracia, la belleza, el arte, la nobleza de la faena. Yo no puedo mirar hacia el ruedo, allí ya sé que hay tortura, dolor, sangre y muerte. Y no, no quiero mirar porque yo estoy con el animal que sufre desangrándose y que va a morir; no estoy con el animal que banderillea, que impasible y orgulloso hunde el estoque y remata su triunfo blandiendo la puntilla para poner el punto final de la muerte.

 

Arte, valentía y tradición

Quienes defienden la tauromaquia la definen como un arte. Arte es crear belleza que genera placer y/o interés. Desde la razón es muy difícil encontrar belleza y sentir placer en contemplar cómo se tortura a un animal, mientras corre la sangre y se oyen sus bramidos de dolor para encaminarlo a su muerte a base de intensificar la tortura.

Hablan también de la valentía del torero. Me cuesta ver valentía en quien yo solo veo un torturador que se siente triunfador con el dolor y la muerte que causa. La valentía siempre está relacionada con actos de nobleza y de generosidad. Nobleza es una palabra que incomprensiblemente se usa mucho en los comentarios taurinos.

Otro argumento de los defensores de la tauromaquia es simplemente que es una tradición que nos identifica. Bien, no voy a negar que es una tradición pero esto no es argumento de suficiente peso como para que no nos genere rechazo e impida su abolición. Las tradiciones surgen en una comunidad en un determinado momento y luego los individuos de esa comunidad y la comunidad misma evolucionan y transforman sus valores hacia otros más adecuados a una sociedad más avanzada y ética.

Miles de tradiciones se han ido perdiendo con el paso del tiempo por ir quedando desajustadas con nuevos valores de la sociedad que las había creado. Y nada mejor para juzgarlas con objetividad como sacarlas de su contexto. Por ejemplo, quienes defienden la ablación femenina que se practica en muchos países del mundo pero sobre todo en África, también esgrimen la tradición como principal argumento para mantenerla vigente en su comunidad, pero desde nuestro contexto, nos resulta mucho más fácil ver en la ablación femenina una salvajada y una brutal agresión contra la mujer que urge erradicar e incluso castigar.

Por eso, creo que la sociedad se encamina hacia valores más éticos, más evolucionados, que progresivamente están transformando la primaria defensa de la contemplación de la tortura como espectáculo hacia criterios de empatía animal que llevarán al rechazo de un espectáculo sanguinario y agresivo. Es una cuestión de evolución humana.

 

Tauromaquia e infancia

Y si de valores y ética hablamos, hay un capítulo que hace aun más dantesca la tauromaquia que es mezclarla con la infancia. Las niñas y los niños suelen estar interesados en el mundo animal por lo que es muy fácil transmitirles valores de empatía y respeto que les podrán acompañar toda la vida.

Por esto, es especialmente repulsivo ver a niñas o niños presenciando el duro espectáculo de la tauromaquia en el que se obvia el sufrimiento animal y se ensalza al torturador como a un héroe. ¿Qué valores se les está transmitiendo?

Los empresarios taurinos, que ven peligrar sus ganancias con el descenso de espectadores, ven en la infancia una cantera de clientes y así es repugnante ver la creación de talleres y cursos de tauromaquia infantiles, financiados muchas veces con fondos públicos, o el establecimiento de palcos infantiles en las plazas para, supongo, ir creando pequeños aficionados.

 

Descenso de espectáculos y de espectadores y ciudades libres de tauromaquia

Afortunadamente, en el otro polo está la evolución hacia criterios éticos avanzados de respeto animal que se está manifestando, por un lado, en el creciente número de ciudades y comunidades que se declaran libres de espectáculos taurinos o a los que se les retiran las subvenciones públicas.

Por otra parte, es manifiesto el descenso de espectáculos de lidia –en 2007 hubo 3.651 festejos en plaza, mientras que en 2017 el número se redujo a 1.553–, y el de asistencia de espectadores –en la temporada 2016/2017 el número de espectadores en España ha descendido un 2,9%, lo que viene a confirmar los descensos continuados de los años anteriores, según los datos del Informe Anual de Avatma, Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia y del Maltrato Animal.

Todo indica, como decía antes, que si bien el fin de la tauromaquia no es inminente, sí nos encaminamos hacia un momento en el que la razón, la empatía y la sensibilidad nos dejarán ver con claridad a todas y todos, o a una mayoría, que eso que ahora se le llama “fiesta” no es más que tortura, sangre, dolor y muerte. Ese será el fin de una salvajada que nos avergüenza como país.

 

Ver más

ElDiario.es: La ONU insta a España a alejar a niños, niñas y adolescentes de la violencia de la tauromaquia  08/02/2018

ElDiario.es: “Palco infantil” para que niños desde 5 años vean los toros en Córdoba 11/05/2018

ElDiario.es: Menores en las plazas de toros en Utrera… y en casi toda España 10/01/2014

ElDiario.es: El Gobierno de Cifuentes promociona un taller taurino para niños de 8 a 14 años  03/08/2017

ElDiario.es: El número de ‘espectáculos’ taurinos en plazas cae un 57,5% en una década: la tauromaquia ha llegado a su final  11/06/2018

Avatma.org: La decadencia de la tauromaquia. Datos oficiales de 2017

 

Artículos relacionados en La Política

¡¡Vivan los animales!!

 

La nueva ley ya no trata a los animales de compañía como cosas, pero seguimos tratando a personas peor que a cosas

La Misericordia

 

Día Mundial de los Animales. La tortura no es cultura

 

Tuits y posts