Viñeta Manuel S. de Frutos – @MSdeFrutos

Artículo de Simone Renn – @SimoneRenn

 

Es preciso seguir explicando qué es el Feminismo: «El “principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre” y el “movimiento que lucha por la realización” de esa igualdad.»

– Mamá, a mi me gustaría que el feminismo tuviese otro nombre que significase lo mismo.

-¿Por qué? -le pregunté a mi hijo.

-Porque la gente lo confunde demasiado y se piensa que feminismo quiere decir que la mujer es superior al hombre.

El comentario de mi hijo me hizo reflexionar, y lo cierto es que a veces damos por sentado algunas cosas, como el hecho de que todo el mundo sepa lo que quiere decir feminismo.

Parece que es preciso seguir explicando qué significa “feminismo” y no nos debemos cansar de hacerlo hasta que todas y todos comprendamos su significado y lo utilicemos correctamente, de forma natural y sin complejos, para que no suponga un problema el que alguien públicamente quiera decir que es feminista.

Y es que como nos explica la fundación cuyo objetivo es el buen uso del español en los medios de comunicación, Fundeu:

No es infrecuente encontrar en los medios de comunicación frases en las que esos dos términos se usan como opuestos «Afirma que no es machista ni feminista, sino que busca el equilibrio».

Según el Diccionario académico:

Feminismo es el “principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre” y el “movimiento que lucha por la realización” de esa igualdad.

Por su parte:

Machismo es “la actitud de prepotencia de los varones respecto a las mujeres” y “forma de sexismo caracterizada por la prevalencia del varón”.

Como puede apreciarse en las definiciones, no se trata de dos términos equiparables, ya que, mientras que:

El feminismo es la búsqueda de la igualdad entre sexos, el machismo supone una preponderancia del varón.

Para cubrir ese hueco semántico:

Como par lingüístico de machismo se utiliza la voz hembrismo, que alude a una defensa de la superioridad de la mujer sobre el varón.

La sociedad está tan impregnada de machismo, que llega a provocar que un joven aunque se considere feminista no se atreva casi a decirlo, por si le confunden con lo que no es.

También hemos de entender que existen mujeres que son machistas, bien por la educación recibida, bien por la presión cultural o bien porque no están bien de la cabeza, siento ser tan contundente pero es que no veo otra explicación.

Así, en una sociedad que busque el bienestar de todas y todos sus ciudadanos, todas y todos debemos ser “feministas” y quien no lo sea estaría contraviniendo la Declaración de los Derechos Humanos.

España ha estado impregnada de machismo durante demasiado tiempo.

Si nos remontamos a tiempos históricos anteriores a la Revolución Francesa, la desigualdad jurídica de los miembros de la sociedad era la norma, en la que nobles y clérigos gozaban de privilegios (exención fiscal, monopolio de los altos cargos públicos, leyes y tribunales especiales). En el caso de las mujeres, la mitad de la población, a todo lo anterior había que añadir que su función social estaba circunscrita a lo doméstico, la procreación y el cuidado de los hijos, y estaban subordinadas legalmente al hombre, padre o esposo.

Pero las libertades, los derechos y la igualdad jurídica que fueron las grandes conquistas de las revoluciones liberales no afectaron a la mujer. Los “Derechos del Hombre y del Ciudadano” que proclamaba la Revolución Francesa se referían en exclusiva al “hombre” no al conjunto de los seres humanos.

El movimiento obrero mantenía una posición tradicional de corte patriarcal en relación con la igualdad de la mujer y sus reivindicaciones. Sería a mediados del siglo XIX cuando los movimientos reivindicativos de la mujer tomaron fuerza: lucha por el sufragio femenino, la reivindicación de la igualdad y la denuncia de la opresión social, familiar y laboral.

En Europa Occidental y Norteamérica la mujer tomó conciencia de que merecía tener los mismos derechos que el hombre y comenzó una larga y ardua lucha. Se inició un movimiento, el feminismo, que luchó por la igualdad de la mujer y su liberación. Durante ese período, el principal objetivo del movimiento de las mujeres fue la consecución del derecho de voto. Nació así el movimiento sufragista.

Cuando llega la II República a España en 1931, supone un gran avance para los derechos de las mujer, desarrollando una legislación que la dota de una posición de igualdad legal que no había tenido nunca y facilita que ocupe espacios de poder reservados hasta el momento exclusivamente a los hombres.

En la II República se le reconoce a la mujer la igualdad en derechos laborales y el igual acceso a empleos y cargos públicos. Además, se aprueba el divorcio y el derecho al aborto.

Los derechos que la mujer consigue  en tiempos de la II República fueron gracias a la lucha y constancia de muchas mujeres y algún hombre, que también los hubo.

Cuando llegó el Franquismo con sus nuevas leyes borró de un plumazo todos los derechos que la mujer había conseguido con la República, introduciéndonos en una oscura etapa, lejos de la que vivían mientras tanto las mujeres en Europa o en Estados Unidos, tras conseguir liberarse del Fascismo después de la II Guerra Mundial.

La mujer durante la época franquista era considerada un ser menor de edad que pasaba de la tutela del padre a la de su esposo. Su papel en esa sociedad era la de madre abnegada y obediente esposa. Por ejemplo, no podían tener cuenta bancaria a su nombre o tenían que contar con el permiso de su marido para poder trabajar.

La mujer es la que más ganó con la República y la que más perdió con el Franquismo.

En la Democracia de nuevo surgen leyes que devuelven la igualdad a la mujer, pero como bien decía Clara Campoamor, a quien se debió el voto femenino en la II República “Al esclavo liberado no se le borra fácilmente el pliegue de la servidumbre” y muchas mujeres, además de hombres, tras “40 años de machismo institucional” continuaron alimentando una cultura machista, y es el día de hoy que todavía podemos ver a hombres y mujeres que lo cultivan, lo que hace necesario que se siga exigiendo la igualdad de la mujer y el feminismo siga teniendo un papel relevante.

Así, la palabra que designa la igualdad entre hombres y mujeres, “feminismo” debe tener nuestro respeto y ser utilizada con orgullo y dignidad como recuerdo a todas las personas que lucharon, luchan, e incluso murieron por ella.

Tras explicarle a mi hijo lo que os acabo de comentar, le dije:

-Sí hijo, sí, eres feminista y lo puedes decir alto y claro.

-OK mamá, pues tienes un hijo feminista 😉

-Sí hijo, lo sé y estoy orgullosa de ello. Eres un gran hombre y un estupendo ser humano feminista, como hay que ser 😉

 

Tuits y posts

 

 

 

Ver más

Fundeu. Feminismo no es lo contrario de machismo 8-03-2018

historiasiglo20.org Los Orígenes del Feminismo Histórico (1789-1870)

Wikipedia. Día Internacional de la Mujer

El Periódico. ¿Por qué el Día de la Mujer Trabajadora se celebra el 8 de marzo? 7-03-2018

El  Correo. La mujer en tiempos de Franco 15-04-2018

nadieseacuerdadenosotras.org CRONOLOGÍA DE LA LUCHA DE LAS MUJERES EN ESPAÑA POR LA IGUALDAD

lamarea.com El origen colectivo del 8 de marzo

 

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