Viñeta Manuel S. de Frutos – @MSdeFrutos

Artículo de Doctor Kolimari – @DKolimari Facebook

 

El conflicto de Nicaragua se ha convertido en un nuevo frente de polémica para las gentes de izquierda en este país. Obviamente, las gentes de derecha tienen claro su posicionamiento en contra del gobierno de Daniel Ortega, amigo de Hugo Chávez y de los cubanos.

El conflicto de Nicaragua reproduce posicionamientos y argumentos muy similares a los que plantea el conflicto de Venezuela. No en vano, ambos conflictos son muy similares. Masas populares recurren a las protestas y a la violencia para derrocar a un gobierno que consideran tiránico. Al mismo tiempo, los gobiernos defienden su legitimidad, por el hecho de haberla obtenido en las urnas, y se esfuerzan por mantener el monopolio de la violencia reservado al Estado. Otros actores también son familiares. Los grandes medios de comunicación que normalmente no prestan atención a estos asuntos internos de los países del tercer mundo, de repente colocan en portada estos conflictos. Las reacciones no se hacen esperar y las fuerzas políticas de otros países se posicionan prestamente con uno u otro bando ignorando el respeto a la soberanía nacional que recoge la Carta de la Naciones Unidas.

¿Pero qué está pasando en Nicaragua? ¿El alzamiento contra el gobierno es una revolución o una contrarrevolución? Muy pocos medios de comunicación arrojan algo de luz sobre las motivaciones del conflicto. Vamos a intentar alumbrar un poco esas sombras platonescas a lo largo de una serie de artículos sobre el tema.

El canal de Nicaragua supondría un desafío político para Estados Unidos.

En primer lugar, conviene hacer un repaso cronológico de los hechos acaecidos hasta el momento. Un acontecimiento casi ignorado por los analistas y que puede tener una importancia central es la intención del gobierno de construir una canal transoceánico. Este canal abriría una nueva ruta marítima comercial entre los dos grandes océanos, el Atlántico y el Pacífico y supondría una competencia directa para el canal de Panamá que realiza en la actualidad esa función. Este importante proyecto además de representar un desafío económico para el canal de Panamá, significaría un desafío político para Estados Unidos, que controla el canal panameño desde 1914. En términos geopolíticos, Washington perdería parte de su hegemonía al ceder el monopolio sobre las comunicaciones entre los dos hemisferios del planeta.

El proyecto del canal de Nicaragua se paraliza tras el crack de la bolsa china en 2015.

China, el principal competidor comercial de Estados Unidos, es el país más interesado en la apertura de esta nueva ruta. En 2013, el gobierno de Nicaragua alcanzó un acuerdo con un inversor chino y le otorgó la concesión para construir y manejar el canal transoceánico, el cual se acabaría de construir en 2020. Sin embargo, el proyecto se vio paralizado debido al crack de la bolsa china en 2015. En dicho crack el inversor chino perdió buena parte de su capital y el proyecto se pospuso por falta de fondos.

El FMI empuja a Daniel Ortega a rebajar las prestaciones sociales.

En 2017, el gobierno chino, al que urge la apertura del segundo canal, firma un acuerdo con el gobierno de Panamá para la construcción de un segundo canal en Panamá. Este acuerdo parece la sentencia de muerte para el canal de Nicaragua. El gobierno de Ortega busca nuevas vías de financiación para el proyecto. Las malas lenguas dicen que fija su atención en los préstamos internacionales y el principal prestamista, el FMI (Fondo Monetario Internacional). El FMI le hace ver al gobierno de Nicaragua que su sistema de Seguridad Social es demasiado generoso y le resta solvencia al Estado. Como un aplicado aspirante a recibir un préstamo, el gobierno se apresura a diseñar una reforma del sistema de la Seguridad Social, que reduce un 5% las pensiones y aumenta las contribuciones a los empresarios y los trabajadores. De esta manera se reduciría el déficit del Estado.

Sin embargo, la reforma es impopular y el 18 abril de 2017 comienzan las protestas en la calle. En un principio las protestas son mayoritariamente pacíficas, sin embargo empiezan a surgir enfrentamientos con las fuerzas del orden y se producen las primeras víctimas mortales en los enfrentamientos con la policía y los partidarios del gobierno. El 23 de abril debido a las protestas, el presidente Daniel Ortega revoca la reforma de la Seguridad Social. Sin embargo, las protestas en la calle persisten, esta vez pidiendo la dimisión del gobierno. La violencia se extiende aumentando el número de muertos en las calles. La oposición acusa al gobierno de aplicar una represión sangrienta. Por su parte, el gobierno denuncia que entre los manifestantes hay grupos criminales y paramilitares que están provocando la violencia de manera intencionada.

El gobierno de Ortega invita a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a investigar sobre los causantes de la violencia y se crea una mesa de diálogo entre gobierno y oposición.

En el ambiente de caos y confusión reinante en la actualidad en el país es muy difícil iniciar investigaciones que aclaren las responsabilidades. Sin embargo, los grandes medios de comunicación internacionales ya tomaron partido por la versión de la oposición y comenzaron a difundir la imagen de un gobierno represor y tiránico, que justificaba la revuelta violenta. Ante su desprestigio a nivel internacional, el gobierno invitó a un organismo internacional, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a investigar sobre los causantes de la violencia.

En mayo se forma una mesa de diálogo entre el gobierno y la oposición con la mediación de la iglesia católica para alcanzar una serie de acuerdos. Desde entonces esta negociación ha venido celebrándose de manera intermitente con escasos avances. De hecho, entre junio y julio la violencia se desplazó a algunas poblaciones de la costa del Pacífico, donde grupos opositores se hicieron fuertes hasta que la policía las tomó por asalto. El fracaso de las negociaciones y el recrudecimiento de la violencia ha provocado reacciones internacionales. La Organización de Estados Americanos (OEA) ha incluido el conflicto en su agenda de discusiones y es posible que empiecen a llover las sanciones sobre el gobierno sandinista.

En próximos artículos analizaremos más en detalle las causas del conflicto y los actores que intervienen.

 

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Fuentes y enlaces de interés

Diario de Yucatán. Cronología del conflicto en Nicaragua que ha dejado 350 muertos  1º8-07-2018

Deutsche Welle. Canal de Nicaragua: megaproyecto sin futuro  21-04-2017

CNN. Canal Interoceánico de Nicaragua: ¿’chi’ o no? 6-07-2017

Wikipedia. Protestas en Nicaragua de 2018

El País. El canal imposible de Nicaragua que se quedó en promesa 6-07-2017

La Prensa: Canal interoceánico en Nicaragua se desvanece tras acuerdos de Panamá con China 30-11-2017

Wikipedia. Daniel Ortega