Viñeta Eneko las Heras – @EnekoHumor

Artículo Joanes Lana

Hubo un tiempo en que Ana creyó, soñó.

Desde abajo, donde estaba, Ana miraba hacia arriba y veía a los directivos moverse con seguridad, dar órdenes, coordinar, ejecutar. Se distinguían con claridad sus gestos, sus movimientos, hasta los dibujos de sus corbatas. Ella ocuparía alguno de esos puestos algún día, sería la primera mujer en hacerlo y desde ahí cambiaría muchas cosas.

Sabía de su propio talento, de su capacidad inmensa de trabajo y de su ambición, sólo necesitaba tiempo. Pero el tiempo sólo le puso trabas, zancadillas y excusas. Llegó a un tope desde el que, inexplicablemente, ya no se podía pasar. Parecía cosa de magia.

Ahí se quedó años. Ahora cuando mira hacia arriba ya no ve a los directivos. Una capa de suciedad y mierda de palomas cubre el techo de cristal que los separa de ella.

Así que no era cosa de magia, pensó…

 

Tuits de interés

 

 

 

Fuentes y enlaces de interés

Wikipedia. El techo de cristal

La voz de GaliciaEllas empiezan a romper el techo de cristal 9-03-2018

Datos Techo de cristal