Viñeta Eneko – @EnekoHumor

Artículo Daniel J. López – @todoxpatria2016

 

Teléfono de la Esperanza: www.telefonodelaesperanza.org Atención en crisis 717 003 717 Guardia Civil – Teléfono Verde: 900 200 062

 

El suicidio: el último tabú

Históricamente, el suicidio se consideró una debilidad y una conducta maldita que la familia y el entorno social ocultaba. Al suicida se le sometió a diversos escarnios y penalidades. En la actualidad, aún es complicado hablar del suicidio, manteniéndose el tabú alrededor del fenómeno, llevándose al extremo en instituciones ancladas en el pasado como la Guardia Civil. Sin embargo, la conducta suicida es un problema de salud pública complejo, multicausal y prevenible.

El suicidio causa alrededor de 3.500 muertes al año en España y 800.000 en el mundo (una cada 40 segundos). En España, es la primera causa de mortalidad externa por delante de los accidentes de tráfico y la primera causa de muerte entre los más jóvenes. A pesar de ello, no contamos con un Plan Nacional contra el Suicidio.

Los retos de la salud mental en el trabajo policial

Baste con echarle un vistazo a las noticias del día, para entender que ser guardia civil (o policía) es una profesión de riesgo. A la situación actual en Cataluña, la amenaza terrorista, la presión de los movimientos migratorios y la existencia de bandas criminales organizadas se une, por un lado, la accesibilidad a las armas de fuego, el contacto continuo con la delincuencia, el dolor y la muerte, el rechazo social y el riesgo para la propia vida y, por otro lado, la mala organización, las jornadas excesivas, la turnicidad, la falta de medios, la indefinición de funciones, el mal clima laboral…

El trabajo de un guardia civil se relaciona con una mayor probabilidad de aparición de trastornos psicológicos como ansiedad, depresión o el trastorno por estrés postraumático (TEPT) que provocan un mayor número de bajas psicológicas y prejubilaciones con importantes consecuencias laborales, sanitarias y económicas.

La cara más dramática de estos problemas es la conducta suicida. A pesar de que la Guardia Civil cuenta con un Plan de Prevención del Suicidio desde hace más de quince años y que cuenta con un gabinete compuesto por 58 efectivos, sólo uno de cada cuatro casos de guardias civiles muertos por suicidio estaba en situación de baja psicológica. Las dificultades para detectar vulnerabilidades en las pruebas de acceso, con escasez de tiempo y efectivos para entrevistar a un número grande de candidatos, la falta de revisiones psicológicas sistemáticas de la plantilla y de accesibilidad a los servicios y la pertenencia a la jerarquía de los psicólogos que dificulta la petición de ayuda, hacen que los cuidados en salud mental sigan siendo una de las asignaturas pendientes.

De 2012 a 2018 la Guardia Civil ha prejubilado por motivos psicológicos, sólo en las escalas básicas, a 730 efectivos y a otros 570 más por motivos físicos y psicológicos (mixtos). 20 provincias españolas carecen de gabinete psicológico.

La postura oficial

Para solucionar un problema, el primer paso es identificarlo y reconocerlo. Sin embargo, la Guardia Civil parece estar más preocupada en mantener intacta su imagen corporativa que en hacer visible este problema de salud pública. Ante las tasas de suicidio entre guardias civiles sostiene una postura que se sustenta en tres premisas básicas. En primer lugar, adopta una posición de carácter moral y oculta el fenómeno, citando de forma equivocada el efecto de imitación. En segundo lugar, no asume el hecho de que las tasas de suicidio entre guardias civiles son superiores a las de otros colectivos. Por último, y obviando las dificultades propias del trabajo de un guardia civil, se niega en redondo a aceptar ningún tipo de influencia de la actividad laboral en la conducta suicida. Para ellos las causas exclusivas del suicidio son la accesibilidad a armas de fuego y razones personales y familiares.

La conducta suicida es la punta del iceberg de los problemas de salud mental dentro de la Guardia Civil. El ocultismo que mantiene dificulta la investigación y ayuda a perpetuar el problema.

Aunque hay que señalar que hablar sobre el suicidio de forma sensacionalista, simplista, ofreciendo detalles del lugar y el método utilizado, datos que permitan identificar a la víctima o a los supervivientes, o las noticias repetitivas y alarmantes provocan la imitación de la conducta, la OMS recomienda la información responsable de los medios de comunicación como medida preventiva. Por lo tanto, no hay razón científica que aconseje mantener ocultos los datos estadísticos sobre suicidio. De hecho, los datos de la población general son públicos y accesibles a cualquiera. En consecuencia, no son pocas las voces que se han alzado para clamar por visibilizar este problema, ocupando en los últimos años un mayor espacio en los medios de comunicación y en las agendas políticas.

Desde 1982 han fallecido alrededor de 500 efectivos por suicidio, un número que supera el de 230 guardias civiles asesinadas por el terrorismo bárbaro de ETA.

En cuanto a la magnitud del problema, si utilizamos tasas de suicidio por cada 100.000 efectivos, la de la Guardia Civil es superior a las de la población general y también a las del Cuerpo Nacional de Policía, a pesar de que éstos no han contado con un plan preventivo.

La tasa media de suicidio de La Guardia Civil, Cuerpo Nacional de Policía y Población General (en un grupo de sexo y edad similares) fue entre 2005 a 2014 de 16,49, 12,82 y 11,78 respectivamente. En 2017 fallecieron 17 guardias civiles por suicidio, uno cada 22 días.

¿Cómo influye la cultura y el clima laboral en el suicidio de los guardias civiles?

La Guardia Civil fue creada en 1844 para combatir el bandolerismo. Por ello, se impuso entre la tropa una fuerte disciplina y se creó la Cartilla del Guardia Civil, con las normas básicas de conducta para sus miembros. Desde su origen, este cuerpo militarizado tuvo problemas de abastecimiento y sueldos muy humildes. Todo esto hizo de la Guardia Civil un cuerpo económico, disciplinado, arraigado a valores tradicionales y fuertemente masculinizado. Esta cultura se mantuvo gracias al carácter militar de la organización, el adoctrinamiento en las academias de formación y por la vida endogámica y cerrada al exterior dentro de las casas-cuartel.

La imagen del guardia civil como héroe romántico se gestó en esta época y ha sido ampliamente explotada. Todo un “chollo” para los distintos gobernantes que cuentan con una fuerza policial militarizada abnegada y dispuesta a las más variopintas tareas. Al guardia civil siempre se le supuso estar hecho de una “pasta” diferente, más parecido a un robot emocionalmente insensible, o a un héroe del que se esperaba estar por encima de sus propias limitaciones como ser humano.

No deberíamos esperar que un guardia civil sea un héroe, ni un robot. Es un profesional con sus necesidades psicológicas y materiales propias y con las debilidades inherentes a su naturaleza humana.

Y aunque la militarización podría haber sido considerada como un factor preventivo, se convierte, por su propia perversión, en un elemento meramente estético y de mantenimiento de privilegios de las escalas superiores frente a los derechos de las escalas básicas. Los guardias civiles tienen mermados sus derechos y carecen, por ejemplo, de sindicatos. Valga las declaraciones del teniente general Gómez de Salazar como resumen de la visión autoritaria dentro de la vida militar en general, cuando afirma en declaraciones a un periódico: “El mejor sindicato es el conducto reglamentario, nuestro mando”, en su visión trasnochada de las relaciones laborales dentro del ejército.

Las relaciones jerárquicas entre los guardias civiles se basan en la disciplina y en los valores más tradicionales asociados a los valores judeocristianos y propios de las relaciones paternalistas del S XIX, muchas veces de espaldas a la democratización que hemos vivido en nuestro país.

En conclusión, el suicidio en la Guardia Civil es un problema que requiere de la atención de los profesionales de salud pública con el objetivo de determinar los factores causales, de los medios de comunicación para dar visibilidad al problema y publicidad a los servicios de atención y a la información veraz de carácter preventivo y a los políticos en su labor de control del gobierno responsable último de poner el máximo empeño en reducir el número de víctimas por esta causa dentro de una de las instituciones más valoradas por la ciudadanía. Es también su función evaluar las estrategias preventivas implementadas y establecer las nuevas medidas de control necesarias.

 

Presentación del libro en Córdoba

Daniel J. López Vega y José Cabrera, secretario de Organización de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC).

 

Vídeos de interés

 

 

El libro ¿Todo por la patria?

Libro ¿Todo por la patria? todoporlapatrialibro.es – @todoxpatria2016

Libro ¿Todo por la patria?

 

En esta obra, Daniel J. López Vega, escritor, psicólogo y máster en Intervención Psicológica en Situaciones de Riesgo, aborda la cultura, el clima laboral y la conducta suicida en la Guardia Civil, aspecto este último que, según un estudio realizado por la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), y en el que se basa este autor, la tendencia al suicido en el Cuerpo benemérito es muy superior al de la Policía Nacional y cinco veces más a la media de la población en general.

 

El Autor

Daniel J. López es psicólogo (1995) y máster en Intervención Psicológica en Situaciones de Riesgo (2009). Como psicoterapeuta ha trabajado en el ámbito de la promoción de salud y la modificación de hábitos, la prevención y tratamiento de las adicciones y la atención a menores. Con una amplia formación en recursos humanos, ha participado en múltiples acciones formativas. En la faceta investigadora ha participado en diversos proyectos, así como en la publicación de manuales técnicos sobre adicciones y varios artículos científicos.

Es socio fundador de la Sociedad Española de Suicidología y ha colaborado con la Asociación Unificada de Guardias Civiles durante los últimos años investigando sobre la conducta suicida dentro de la Guardia Civil, cuyo resultados es el libro ¿Todo por la Patria? Cultura organizacional, clima laboral y conducta suicida en la Guardia Civil.

 

Ver más

@StopSuicidiosGC

Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC)

El Confidencial “Quería huir, me daba miedo el arma”. El drama del suicidio golpea a la Guardia Civil 13-02-2018

La Sexta. Vídeo. Guardias civiles señalan el férreo código penal militar al que están sometidos para explicar los últimos suicidios 4-09-2017

 

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