Tan solo uno de los ocho capitanes generales del Ejército de la República se unió a los militares rebeldes fascistas en el intento de golpe de Estado del 36

La inmensa mayoría de los mandos del ejército español fueron leales al gobierno de la República cuando se produjo el intento de golpe de estado del 36, convirtiéndose en las primeras víctimas de la que sería la Guerra Civil Española.