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Artículo de Doctor Kolimari – @DKolimari Facebook

 

En el conflicto de Nicaragua participan también actores externos que tienen intereses en el país centroamericano.

La sombra internacional más alargada que se proyecta sobre Nicaragua es la de Estados Unidos.

En el conflicto de Nicaragua ya se ha desplegado sobre el terreno un grupo de expertos de la CIDH (Comisión Inter Americana de Derechos Humanos) para investigar el origen y las responsabilidades en los brotes de violencia ocurridos en el país. La CIDH es un órgano dependiente de la OEA (Organización de Estados Americanos) con sede en Washington. Este organismo pretende ser un foro de discusión y resolución de conflictos que agrupa a casi todos los países del continente americano.

Sin embargo, durante su historia ha recibido duras críticas de ser un organismo fuertemente influenciado por los intereses de la política exterior estadounidense. Por otra parte, la OEA ha creado un grupo de trabajo específico para examinar y tomar decisiones con respecto al conflicto en Nicaragua. Por el momento, dicho grupo de trabajo ha exhortado al gobierno de Nicaragua a adelantar las elecciones. Es decir, ha respaldado la postura de la oposición al gobierno que reclama el adelanto de elecciones.

Sin duda, la sombra internacional más alargada que se proyecta sobre Nicaragua es la de Estados Unidos. El país norteño ya invadió Nicaragua en 1912 y mantuvo una ocupación que duró hasta 1933. En aquel momento, el origen de las disputas entre los dos países estuvo en el canal de Panamá y en las bananas. Por un lado, el proyecto del canal de Panamá llegó a plantearse en Nicaragua. La decisión final del gobierno de Estados Unidos de construirlo en Panamá envenenó las relaciones entre los dos gobiernos.

A comienzos del siglo XX Nicaragua sufrió la intervención armada de Estados Unidos para defender los intereses de la compañía United Fruit, durante “las guerras bananeras”, que desembocaron en la ocupación del país durante veinte años.

Estados Unidos también apoyó la dictadura de Somoza.

Por otro lado, a comienzos del siglo XX, se originaron “las Guerras Bananeras” en Centroamérica. En este conflicto diversas iniciativas nacionales en los países de Centroamérica y el Caribe intentaron quitarse de encima el monopolio de la compañía estadounidense United Fruit Company, que monopolizaba el comercio de productos agrícolas en la región. En el caso de Nicaragua, se produjo la intervención armada de Estados Unidos para defender los intereses de la United Fruit que desembocaron en la ocupación del país durante veinte años. Más tarde, durante la Guerra Fría, Estados Unidos apoyó la dictadura del general Somoza. Esta dictadura reprimió con dureza a la población y evitó el estallido de una revolución hasta 1979, el año en que los sandinistas derrocaron el régimen.

Para que Estados Unidos conserve una posición de liderazgo en la región, es importante demostrar que no existe alternativa viable al modelo de desarrollo promocionado por Estados Unidos.

En la actualidad, Estados Unidos tiene más intereses geopolíticos en Nicaragua que económicos. En lo que va de este siglo, Estados Unidos ha apoyado en América Latina todo tipo de iniciativas para acabar con los gobiernos refractarios a su ordenamiento. Para que Estados Unidos conserve una posición de liderazgo en la región es importante demostrar que no existe alternativa viable al modelo de desarrollo promocionado por Estados Unidos. Por otra parte, también debe cuidar los intereses de sus aliados en el interior de los países latinoamericanos, para no dañar su base hegemónica en la región. Por ambos motivos, el gobierno de Nicaragua debería estar en el punto de mira de la política exterior de Washington.

En 2016, el Congreso de Estados Unidos aprobó la “Nica Act”, ley que sanciona las inversiones y préstamos internacionales en Nicaragua.

Siguiendo con la tradición de injerencias estadounidenses en Nicaragua, en 2016, el Congreso de Estados Unidos aprobó la “Nica Act”. Dicha ley sanciona las inversiones y préstamos internacionales en Nicaragua. Lo que pretende dicha ley es asfixiar económicamente a Nicaragua y obligar al gobierno a realizar cambios en la política nacional. La justificación que invoca el Congreso de Estados Unidos para interferir en los asuntos de un Estado soberano es que en Nicaragua no se cumplen las garantías básicas de una democracia.

La influencia de Estados Unidos en Nicaragua se ha intensificado en los últimos años a través de un entramado de agencias, fundaciones y ONGs con oscuros intereses.

Aparte de las políticas oficiales, la influencia de Estados Unidos en Nicaragua se ha intensificado en los últimos años a través de un entramado de agencias, fundaciones y ONGs con oscuros intereses. La gubernamental USAID (Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional) y las privadas IRI (Instituto Republicano Internacional), Freedom House, NED (National Endowment for Democracy), etc. han aumentado su actividad en Nicaragua en los últimos años.

Estos grupos estadounidenses han concedido importantes ayudas económicas a ONGs nicaragüenses vinculadas a la oposición como “Hagamos Democracia” y el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEP), además de intensificar la colaboración a través de programas de formación e intercambios culturales. La colaboración entre determinados grupos de la oposición nicaragüense y las organizaciones estadounidenses es tan estrecha, que en junio de 2018 representantes del movimiento estudiantil M19 visitaron en Washington a altos representantes del partido republicano y solicitaron al gobierno de Trump su ayuda para derrocar al gobierno sandinista.

Numerosos analistas internacionales en la posibilidad de que el gobierno de Trump esté intentando provocar un “golpe blando” en Nicaragua.

Esta implicación reciente de Estados Unidos en Nicaragua hace pensar a numerosos analistas internacionales en la posibilidad de que el gobierno de Trump esté intentando provocar un “golpe blando” en Nicaragua, del mismo tipo que se produjo en las denominadas “Revoluciones de colores”. Sea como fuere, el conflicto en Nicaragua tiene aspecto de prolongarse en el tiempo como el de Venezuela. La oposición al gobierno no tiene fuerza suficiente para derrocarlo. Por su parte, el gobierno mantiene fuertes apoyos entre la población, pero no los suficientes como para revertir la situación. Desgraciadamente, esta situación deja un vacío de poder que abre la puerta a los desórdenes y al progresivo deterioro de la economía y las condiciones de vida en el país.

 

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ANÁLISIS | Un “deja vu” en #Nicaragua (3 de 3) Artículo Doctor Kolimari Viñeta Manuel S. de Frutos #PolíticaInternacional

CIDH. ¿Qué es la CIDH? 

Organización de los Estados Americanos (OEA). www.oas.org/es

El País. La OEA aprueba una resolución que exhorta a Nicaragua a adelantar las presidenciales 18-07-2018

Wikipedia. Ocupación estadounidense de Nicaragua

correonicaragua.org Reportero Max Blumenthal destapa el financiamiento del NED-USAID para ejecutar Golpe en Nicaragua 26-06-2018

lavozdelsandinismo.com LA GUERRA CONTRAINSURGENTE: NICARAGUA EN LA MIRA 12-07-2018

Wikipedia. Guerras Bananeras.

Las Guerras Bananeras (Banana Wars en inglés) fueron una serie de ocupaciones, acciones policiales e intervenciones que involucraron a Estados Unidos en Centroamérica y el Caribe.

Nicaragua, después de varios desembarcos y bombardeos navales intermitentes en décadas previas, soportó la ocupación militar estadounidense casi ininterrumpidamente desde 1912 hasta 1933.