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COLABORACIÓN PÚBLICO.PRIVADA; HOSPITAL PARA LOS AMIGUETES, CON SUS CURAS PAGADOS POR EL ESTADO. (Viñeta de Pat)

COLABORACIÓN PÚBLICO.PRIVADA; HOSPITAL PARA LOS AMIGUETES, CON SUS CURAS PAGADOS POR EL ESTADO. (Viñeta de Pat)

 

Viñeta de Pat – @loscalvitos

Artículo Pat Art. – @loscalvitos

 

Ayuso anuncia el despropósito de construir un nuevo hospital, mientras falta personal para cubrir turnos en los que ya hay.

María Elena Walsh

María Elena Walsh (Fuente: Fundación María Elena Walsh)

“La relación entre varones y muchachas no era tan franca e igualitaria como es ahora. A una mujer le resultaba dificilísimo o imposible realizar muchas actividades cuando el novio o el marido se oponían. Esto se transformó, pero no tanto como se dice. Son ustedes quienes terminarán de modificarlo, espero. Y las injustas diferencias entre los sexos, como toda forma de sometimiento entre los seres humanos, les parecerán más prehistóricas que encender fuego con dos piedras”.

Después de una vida de lucha feminista, la poetisa, escritora y cantautora María Elena Walsh decía esto en su último libro Fantasmas en el parque (2008). Falleció en 2011, consciente de que quedaba mucho por hacer.

María Elena Walsh ha sido la profesora, más allá de los profesores, de generaciones de niños argentinos desde los años 60 hasta la actualidad. La que nos formó a todos con sus canciones y sus libros. Libros que entraron en las escuelas de la mano de los alumnos más que de los profesores. Todos cantamos sus canciones.

Aquí, en España, si bien no es muy conocida por su nombre, casi todos han escuchado alguna –o varias- de sus canciones en la voz de Rosa León, de CantaJuego, de Pasión Vega o de Joan Manuel Serrat.

Publicó su primer libro, Otoño imperdonable, con solo 17 años. Libro que llamó la atención de escritores como Jorge Luis Borges, Pablo Neruda o, sobre todo, del autor de Platero y yo, Juan Ramón Jiménez, que la llevó a su casa en Maryland (Estados Unidos) para que continuara su formación.

Fue igualmente prolífica en su trabajo para niños y para adultos, aunque esto último, en su momento, tuvo mucha menos difusión. Era muy incómoda para el poder, por lo que fue víctima de la implacable censura. Quizá por eso logró esa transversalidad con sus obras para niños: porque los padres que la hubieran denostado por sus ideas no tenían conocimiento de esta parte casi oculta de su obra.

Esas creaciones infantiles siguen siendo el gran referente para los niños argentinos. No hay uno solo que no conozca Manuelita, El reino del revés, El brujito de Gulubú o Canción de tomar el té.

Vivió tan adelantada a su tiempo, que en 1984, una vez reinstaurada la democracia en Argentina, los mismos que le ofrecieron que presentara un programa de neto corte feminista, junto a la cantante Susana Rinaldi y a la directora María Herminia Avellaneda, fueron los que acabaron cancelándolo porque les parecía demasiado. Se asustaron. El programa se llamaba La Cigarra, título de la canción de María Elena que se había convertido en todo un himno popular en contra de la dictadura militar.

Réquiem de madre, La Juana o El 45, son canciones que llevan implícita su reivindicación feminista, en tiempos en los que nadie, o casi nadie, se ocupaba del tema.

María Elena Walsh nunca muere. Sus canciones para niños son atemporales y sus canciones para adultos tienen hoy extraordinaria vigencia, aunque algunas fueron escritas hace 50 años.

Cuando en plena gestión nefasta de la pandemia, Isabel Díaz Ayuso anuncia ese despropósito de construir un nuevo hospital, mientras falta personal para cubrir turnos en los que ya hay, cobra vigencia esta estrofa de Juguemos en el mundo. Cualquier similitud con el presente no es casualidad:

Juguemos en el mundo

mientras el diablo no está.

¿Diablo, estás?

Me estoy poniendo la capelina

y un delantal de caridad.

Primero invento pobres y enfermos,

después regalo el hospital.

 

Canción: ¿Diablo estás?

Letra: ¿Diablo estás?

Juguemos en el mundo
Mientras el Diablo no está.
Diablo, ¿estás?

Me estoy poniendo la cartuchera
Y la casaca militar,
Y con mi música de metralla
A todos quiero ver bailar.

Me estoy poniendo los guantes blancos
Y el levitón ministerial,
Y ya me voy a firmar decretos
Para que todo siga igual.

Me estoy poniendo la capelina
Y un delantal de caridad.
Primero invento pobres y enfermos,
Después regalo el hospital.

Estoy poniéndome los anteojos
Y no termino de contar
Monedas de oro, billetes nuevos,
Cheques que nadie cobrará.

Me estoy vistiendo de funebrero
Con una flor en el ojal
Para ir a ver la pornografía
Que es mi menor debilidad.

Estoy poniéndome la armadura
Para el congreso de la paz:
El que primero tire la bomba
Junto conmigo reinará.

Juguemos en el mundo
Mientras el Diablo no está.
Sus obras y sus pompas
Quién no las festejará.

Diablo, ¿estás?

Canción: El reino del revés

Canción: Manuelita

Canción: Requiem de madre

Ver más

Wikipedia María Elena Walsh

Fundación María Elena Walsh

bnm.me.gov.ar Recordamos a María Elena Walsh

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