- ¡Libertad! - Gritaban los amos (Viñeta de el último mono)

– ¡Libertad! – Gritaban los amos (Viñeta de el último mono)

 

Viñeta de el último mono –  @_elultimomono

Artículo de Simone Renn – @SimoneRenn

 

Gritan “libertad”, cuando lo que en realidad gritan es “privilegio”.

Esta semana unos cuantos descerebrados han tomado la calle Núñez de Balboa en Madrid, durante el estado de alarma sin guardar la distancia social, para pedir la dimisión del Gobierno de Sánchez por su gestión de la crisis sobre la pandemia del coronavirus.

Los patriotas y muy y mucho patriotas no se conformaron con protestar con cacerolas desde sus ventanas y balcones, algo a lo que por supuesto tienen derecho, cubrieron la calle portando banderas de España, algunas de ellas preconstitucionales y gritando “libertad” bajo un atronador himno de España. Qué ironía, los hijos y nietos de quienes apoyaron la dictadura franquista gritando “libertad”.

Y es que la clase que ha sido privilegiada en nuestro país durante cuarenta años de dictadura y más de cuarenta años de la conocida como “democracia”, en la que los franquistas se acostaron una noche y al día siguiente  se levantaron como “demócratas”, ahora está encerrada y además se siente amenazada por las medidas sociales que está aprobando el Gobierno para intentar no dejar atrás durante esta pandemia a los de siempre, como ha venido ocurriendo en crisis anteriores.

Como dice Helena Villar:

Hay pocas cosas que me produzcan más asco que el ver cómo las élites mundiales se han apropiado de la palabra “libertad” cuando lo que realmente gritan es “privilegio”.

Y es que el barrio de Salamanca es el fortín de la derecha y la ultraderecha española, de hecho cuando Franco bombardeó Madrid en la Guerra Civil Española, convirtiéndose en la primera capital europea de la historia en la que se bombardeaba a la población, dio la orden de respetar la zona del barrio Salamanca.

Por supuesto que no todas las personas que viven en ese barrio son herederos del más férreo franquismo, pero no cabe duda que la densidad es muy alta y prueba de ello es que se han atrevido a desafiar al Estado porque saben también que cuentan con el “apoyo” de una parte importante de las Fuerzas de Seguridad del Estado que continúa siendo franquista.

Los señoritos decidieron rebelarse porque ya estaban cansados de no poder ir a jugar al golf, al pádel, pasear por las tiendas de Serrano o acercarse a su chalet de la Sierra, y claro, es que están sufriendo en sus carnes el resultado de las decisiones que tomaron sus representantes para recortar la Sanidad Pública en la C. de Madrid, lo que ha hecho en gran medida que no hayan podido pasar a la Fase 1 de la desescalada, y tengan que seguir recluidos como todo hijo de vecino, y eso no va con ellos. Ellos no soportan sentirse como el común de los mortales, “siempre ha habido clases”.

La pandemia ha puesto en valor la importancia de los servicios esenciales y por tanto a las personas que los llevan a cabo. En definitiva, ha demostrado que no somos nada los unos sin los otros y el cerebro de los señoritos ha colapsado. Todavía no han descubierto que esto no va de “tener servicio”, va de que cada uno tenemos un papel complementario en la sociedad para que todo funcione y encaje.

Los que tenemos familia y amigos en el barrio Salamanca y en la Comunidad de Madrid al ver el tumulto de gente en la calle Núñez de Balboa hemos sufrido al pensar que todos los que estaban allí concentrados podían incrementar la expansión del virus, un virus por el que ya han muerto en España más de 27.000 personas en condiciones desoladoras, sin el calor de sus familias y amigos.

Las redes sociales califican a los participantes de las revueltas de #Cayetanos, y hablan de #CayeBorroka en la que los #Coronapijos utilizan sus palos de golf para aporrear las señales de tráfico en las calles ricas de Madrid y Aravaca, a modo de protesta.

En el barrio madrileño de Aravaca, en una ciudad que es el centro de la epidemia, la policía saluda a un grupo de extrema derecha que se salta el confinamiento ¿Algo que decir @policia?

Estos señoritos además de no haber sido sancionados por las Fuerzas de Seguridad, reciben el apoyo de ciertos políticos que han alentado con sus gestos el comportamiento de estos locos insolidarios, que podían haberse manifestado perfectamente de una forma ordenada y adecuada, guardando las medidas de distanciamiento social, pero claro eso de guardar las normas no va con ellos. Ellos están acostumbrados a hacer las reglas a su medida.

Mi indignación saltó cuando leí el tuit de un diputado del Partido Popular, que con sus palabras justificaba el injustificable comportamiento:

Libertad, Libertad, Libertad!!!”, piden los españoles vecinos de la calle Nuñez de Balboa. Hoy a las 21h.

Pronto encontré la respuesta a mis preguntas cuando leí el tuit de una doctora, que debería hacer recapacitar a más de uno:

Soy medica, llevo 2 meses trabajando una media de 12h al día, 6 días por semana. El mismo tiempo que llevo sin ver a mi pareja y mi familia por trabajar en otra comunidad. He visto morir gente SOLA, he tenido que seguir trabajando aunque solo quisiera llorar. SOIS ESCORIA HUMANA.

Pero el colmo de la indignación llegó más tarde cuando pude ver como la Presidenta de Madrid amenazaba con un discurso indigno, con la posibilidad de más revueltas de la población “noble de Madrid”:

Esperen a que la gente salga a la calle, porque lo de Núñez de Balboa les va a parecer una broma.

Ayer jueves ya por fin tras tres días de revueltas acudieron furgones de policía y el número de personas que se manifestaban, se redujo a pocas decenas, algunas con megáfono en mano para hacer más ruido y cubrir las ausencias de los días anteriores. También se pudo ver reparto de folletos pidiendo la dimisión de Sánchez, mientras algunos profesionales de los medios de comunicación tenían que soportar el acoso de los insufribles.

En este vídeo podemos ver una muestra de los “descerebrados”. Sí existen.

Yo personalmente quiero a la ciudad de Madrid que me ha acogido durante la mitad de mi vida y digo acogido porque así me he sentido, acogida, y me duele ver como una pandilla de “coronapijos” manchan la palabra “libertad” con acciones innobles que pueden provocar más muertes y sufrimiento.

El pueblo madrileño no se merece eso, y para solucionarlo tendrán que utilizar todas las medidas democráticas a su alcance, ya que está visto que hay gente que es una descerebrada y su locura es muy peligrosa. Es preciso exigir que las autoridades cumplan con su cometido por el bien de todas y todos y sancionen a aquellos que no saben manifestarse adecuadamente, porque lo único que saben es mostrar “rabietas de niños consentidos”.

¡Aprovecho para desearos un feliz día de San Isidro

con una canción muy madrileña y

esa maravillosa gente que vive en esa Madrid acogedora,

que yo me encontré!

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publico.es Decenas de vecinos del barrio de Salamanca piden la dimisión de Sánchez en la calle sin guardar la distancia social 13-05-2020

 

**Sobre derechos de reproducción de las viñetas y el texto del artículo.