PABLO CASADO - AÑO 2060. - Hemos perdido las generales por décima vez consecutiva... Somos rehenes de un gobierno ilegítimo surgido de una moción de censura en 2018.

PABLO CASADO – AÑO 2060. – Hemos perdido las generales por décima vez consecutiva… Somos rehenes de un gobierno ilegítimo surgido de una moción de censura en 2018.

 

Viñeta de Pat – @loscalvitos

Artículo Pat Art. – @loscalvitos

 

El Gobierno actual, que surge de las generales del 10N, y no de una moción de censura, le ha clavado 6 goles al PP por toda la escuadra en las sucesivas votaciones para prorrogar el estado de alarma, imprescindible para luchar contra la pandemia de coronavirus.

Es muy fácil pillar a la derecha española en general, y a Pablo Casado en particular. Si el argumentario de su partido incluye Venezuela, ETA o Cataluña, quiere decir que lo tiene chungo. Que el gobierno de turno no lo está haciendo mal y no puede más que tirar de los comodines de siempre.

Ahora, Pablo Casado ha decidido rizar el rizo, partiendo de una falacia: un gobierno surgido de una moción de censura es un gobierno ilegítimo. Ya sabemos que son constitucionalistas a tiempo parcial y según conveniencia. A partir de esa premisa falsa, esta semana se ha echado al monte y ha vuelto a poner la ya antigua, amortizada y caducada moción de censura en el centro de la atención, como una suerte de muerto viviente. No se sabe si quiere engañar a sus propios seguidores, a sí mismo, o si ya todo le da igual, pero una y otra vez está machacando con que el Gobierno de Pedro Sánchez está allí gracias a una moción de censura. Ya no es una falacia, sino una mentira pura y dura.

Por supuesto, no llega a afirmarlo de forma tajante, pero su mensaje cala en cualquier desinformado o distraído de memoria corta. El pasado domingo publicó un tuit en el que decía “Se cumplen dos años de una moción de censura injusta que llevó a Sánchez al poder con los comunistas, independentistas y batasunos”. Sumamos falacias: no puede ser injusta. No se trata de un partido de fútbol. Es como decir después del resultado de unas elecciones “merecíamos ganar”, “demasiado premio para el adversario, que solo se dedicó a defender durante toda la campaña” o “muchas personas fallaron ocasiones clarísimas a la hora de poner nuestra papeleta en la urna”.

Parecía que la cosa iba a quedar allí, pero algún asesor iluminado ha considerado que es una idea genial seguir machacando con que este Gobierno surgió de una moción de censura y que estas engendran gobiernos ilegítimos.

Después de tirar varias veces más de este argumento, el miércoles Casado publicó “Sánchez llegó al poder con una moción de censura al Gobierno y ahora pretende una moción de censura al Estado”. Parece demasiado burdo, ¿no? Pues no. Llega a quien quiere llegar. Otra cosa es que le sea suficiente para crecer electoralmente. Algo improbable, salvo que se quiera quedar en el trasvase de votos de Vox y Ciudadanos, sin aspirar a sumar un solo voto independiente, algo que a día de hoy es imprescindible para llegar al poder.

En el “periódico” ABC, se publicó una carta al director en la que se pedían elecciones (¡!) y “que se dejen de mociones de censura”. La cabecera dirigida por Bieito Rubido hace de altavoz del argumentario del PP, haciendo flotar en el aire la sensación –no se me ocurre llamarla de otra manera- de que el Gobierno actual es producto de una moción de censura y, como tal, es ilegítimo, por lo que hay que convocar elecciones ya. Mentira por partida doble.

Nadie debería tomarse el tiempo en desmentir lo que es de público conocimiento, y que no es más que la terca realidad: después de aquella moción de censura, Pedro Sánchez le ganó, además de municipales, autonómicas y europeas, dos elecciones generales a Pablo Casado. El Gobierno actual, que surge de las generales del 10N, y no de una moción de censura, le ha clavado 6 goles al PP por toda la escuadra en las sucesivas votaciones para prorrogar el estado de alarma, imprescindible para luchar contra la pandemia de coronavirus. Después de cada votación, la prensa, cada vez más generalizadamente contraria al tándem Sánchez-Iglesias, titulaba que se prorrogaba el estado de alarma, pero se demostraba la debilidad del Gobierno. “A ver qué pasa en el próximo intento de prórroga”, auguraban frotándose las manos. Pero ellos no son muy de pronosticar con acierto el futuro. Son más del Capitán A Posteriori.

 

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