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El virus de la soledad (Viñeta de Lex)

El virus de la soledad

 

Viñeta de Lex – @LLexadas

Artículo Francisca García Algarra – @yott17

 

Cada uno vivimos con la ilusión de ser libres, esa es la mayor ironía del capitalismo asesino, todo lo convierte en lema publicitario.

El miedo ha sido, es y será, la mayor forma de sometimiento político y religioso.

¿Acaso alguien nos enseñó a autorregularnos, a desaprender emociones que conducen al pánico?

Inmersos en un mal sueño, deambulamos con sigilo nuestra propia mente, que es nuestro verdadero hogar y refugio.

Casi de puntillas, avanzamos por la zona de los miedos y peligros, para ver si no nos amenaza nada nuevo, real o imaginario.

Nos sentimos claustrofóbicos si sube la ansiedad o si el estrés de la incertidumbre no tiene respuestas.

¿Acaso alguien nos enseñó a autorregularnos, a desaprender emociones que conducen al pánico?

¿Alguien nos dijo que el soma y la psique son lo mismo y que si cuidamos una, pero no el otro, el organismo que somos entra en un conflicto que le puede llevar a la muerte?

¿O quizá sea la muerte el objetivo de esta pócima malévola, diana de los parias políticos y multimillonarios megalómanos que, cual madame Bovary, están eternamente insatisfechos en su criminal avaricia?

¿Dónde está el piadoso consuelo para el sufrimiento del alma?

¿El calor de un abrazo, aunque sea verbal?

También las palabras acarician y reconfortan como una leve brisa marina, logrando aquietar nuestros pensamientos.

Venimos de un cuerpo al que el dolor anunció nuestra llegada, y nos iremos, sin excepción, anhelando la paz que este mundo no otorga.

Una nueva crisis para doblegarnos más, para que el miedo reine a sus anchas y crear mano de obra barata y sumisa.

La televisión y otros medios, manipulados en programas de culto a la estulticia y, tomados por idiotas, hay quienes, sin ningún espíritu crítico ni lucidez alguna, la tienen permanentemente encendida como una letanía.

Se comprende que no existan programas de ayuda y enseñanza psicológica, donde se forme a los ciudadanos para gestionar mejor el aislamiento, la angustia, la soledad o el propio miedo.

Si la población fuese más madura emocionalmente, comenzarían a cuestionarse tantas cosas, que ya no se la podría controlar y someter como a un pobre rebaño de ovejas.

El miedo ha sido, es y será, la mayor forma de sometimiento político y religioso.

Cada uno vivimos con la ilusión de ser libres, esa es la mayor ironía del capitalismo asesino, todo lo convierte en lema publicitario. Mientras tanto, mueren por miles los mismos oprimidos de siempre, aquellos inconscientes de su mente encadenada a la banalidad.

Grilletes, al fin, que bloquean su racionalidad, sus auténticas y desconocidas emociones, sus ojos, sus oídos.

Como en el cuento del rey desnudo y embustero.

 

**Sobre derechos de reproducción de las imágenes y el texto del artículo.