Viñeta de Artsenal – @ARTSENALJH

Artículo de Doctor Kolimari – @DKolimari

 

Todos los países del G20 menos EEUU han reafirmado sus compromisos medioambientales dentro de los Acuerdos de París.

El 30 de junio finalizó en Osaka (Japón) la cumbre del G20. El Grupo de los 20 (G20) reúne a los pesos pesados de la economía mundial. En sus países habitan las dos terceras partes de la población del planeta y responden por el 85% de la producción mundial. El G20 está compuesto por 19 países (Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Francia, Alemania, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Rusia, Arabia Saudita, Sudáfrica, Corea del Sur, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos) más la Unión Europea. También participan países invitados que no son miembros como España.

El G20 nació en 1999 como una respuesta a la crisis financiera de finales de siglo. Su surgimiento estuvo motivado por el reconocimiento de que los principales países emergentes no estaban adecuadamente representados en los organismos financieros internacionales. En un inicio, al G20 acudían mayoritariamente ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales. Sin embargo, debido al bloqueo institucional que sufre la OMC (Organización Mundial del Comercio) desde finales de siglo, el G20 empezó a convertirse en un foro para las discusiones comerciales entre los países.

Más tarde, con la crisis global de 2009, el G20 se convirtió en un consejo de emergencia para afrontar la crisis que atenazaba la economía mundial. Desde entonces, a sus cumbres comenzaron a acudir presidentes y primeros ministros. A pesar de que sus conclusiones no son vinculantes, el G20 es un espacio único para promover la cooperación y el desarrollo. Para sus defensores, el limitado número de miembros puede facilitar el consenso más rápido. Sin embargo, para los críticos el G20 excluye un gran número de países de discusiones cruciales y consideran que no es justo. Alrededor de 170 países no están invitados a los encuentros. Lo cierto es que hasta la fecha la verdadera trascendencia del G20 está en los encuentros bilaterales informales. En estas reuniones los mandatarios asistentes se reúnen para tomar decisiones o decidir conflictos que marcan sus relaciones.

En esta reciente cumbre los temas principales a discutir eran: el cambio climático y la guerra comercial entre China y Estados Unidos. El resultado de la cumbre ha evidenciado una fragmentación creciente a la hora de combatir el cambio climático y de frenar el proteccionismo. Durante la reunión de dos días celebrada en la ciudad costera nipona de Osaka, los líderes del G20 solo han logrado acordar una declaración que reconoce los “riesgos” que afronta la economía global y en la que todos los países menos EEUU han reafirmado sus compromisos medioambientales dentro de los Acuerdos de París.
En cuanto a la guerra económica, el logro más destacado ha sido la tregua entre Estados Unidos y China sobre su conflicto comercial. La esperada reunión entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping arrojó un atisbo de distensión entre las dos grandes potencias. Trump ha reculado en sus sanciones a la multinacional china Huawei, que parecían anunciar una guerra sin cuartel.

Esta medida parece alejar la amenaza de EEUU de imponer aranceles de entre el 10 o el 25% a unos 325.000 millones de dólares en importaciones chinas, lo que había alarmado a los mercados internacionales y a numerosas empresas estadounidenses, que temían aumentos de precios en algunos de los productos más cotizados por los consumidores.

Sin embargo, esto no significa el final de la guerra, sino una tregua temporal. El acuerdo con Xi implica que esos gravámenes están fuera de la mesa por ahora, pero EEUU mantiene en vigor sus aranceles a productos chinos por valor de 250.000 millones de dólares, y China conserva sus gravámenes a importaciones estadounidenses por 110.000 millones de dólares. La declaración final sobre este problema es muy cuidadosa y se omite hablar de guerra comercial. No se incluye ninguna mención al auge del proteccionismo, tal y como pretendían una parte mayoritaria de países ante los múltiples conflictos comerciales abiertos por EEUU.

En materia de cambio climático, todos los países, excepto EEUU, han reafirmado la “irreversibilidad” de los Acuerdos de París y se han comprometido a la “plena implementación” de sus medidas nacionales contra el cambio climático. En la declaración final se añade un punto en el que EE.UU. “reitera su decisión de retirarse de los Acuerdos de París porque suponen una desventaja para los trabajadores y contribuyentes estadounidenses”, y en la que, pese a ello, se reconoce a ese país como “líder” en protección medioambiental.

Organizaciones ecologistas como Greenpeace, el Centro Japonés para una Sociedad y Medioambiente Sostenibles o Amigos de la Tierra han tachado de insuficientes las medidas acordadas tanto en materia de cambio climático y organizaron protestas en Osaka coincidiendo con la celebración de la cumbre. Sin embargo, aunque esta declaración pueda parecer insuficiente, la verdad es que podía haber sido mucho peor. Antes de iniciarse la cumbre se temía que Trump lograra arrastrar a otros líderes hacia sus posiciones. En especial se temía que Brasil, ahora liderado por Jair Bolsonaro, pudiera sumarse a las tesis de Trump, pero no ha sido así y EE UU se quedó aislado en su rechazo.

Ver más

El País Todos los países del G20 salvo EEUU ratifican su apoyo al acuerdo de París sobre el clima de 2015 29-6-19

EITB El G20 queda más fragmentado frente al cambio climático y el proteccionismo 29-6-19

BBC Cumbre del G20 2019: qué es el grupo de los 20, el mayor espacio de deliberación política y económica del mundo (y por qué genera controversia) 28-6-19

El País.com Trump levanta el veto a Huawei ¿tregua en la guerra comercial con China? 29-6-19

La Vanguardia Arranca la cumbre del G20 en Osaka 28-6-19

Tuits y posts