- Espero que en la nueva normalidad... Esto no sea normal. NO TENGO CASA NI TRABAJO. (Viñeta de ELkoko)

– Espero que en la nueva normalidad… Esto no sea normal. NO TENGO CASA NI TRABAJO

 

Viñeta de ElKoko – @Elkokoparrilla

Artículo Simone Renn – @SimoneRenn

 

Oxfam Intermón estima que el número de personas pobres en España podría aumentar en más de 700.000, hasta alcanzar los 10,8 millones de personas, tras la situación generada por la covid-19 .

Es tiempo de ir hacia una economía menos desigual y más solidaria. Es tiempo de lo imprescindible, y hay propuestas que pueden hacerlo posible.

En el informe “Una reconstrucción justa es posible y necesaria”, la ONG nos recuerda que si algo ha demostrado la COVID-19 es que las políticas públicas en España, como la sanidad o la protección social, son esenciales. Además, ha visibilizado a personas trabajadoras silenciadas que viven en precariedad, muchas de ellas migrantes y  dedicadas a labores esenciales que durante meses han salvado y cuidado vidas.

Por todo ello la pandemia debe ser una oportunidad para construir una economía más justa, que dé prioridad a las personas, es preciso aprender y no repetir las recetas de la crisis de 2008.

La crisis del coronavirus impacta más fuerte a los colectivos más vulnerables: cuidadoras, cajeras de supermercado, repartidores, autónomos… Las familias pobres tienen viviendas más pequeñas, trabajos más precarios, salud más frágil y más dificultad para apoyar en la educación de hijos e hijas durante el confinamiento.

La tasa de hacinamiento en los hogares del 10% más pobre de la población multiplica por 2,3 veces el hacinamiento medio. Familias enteras viven en habitaciones en pisos compartidos, donde es imposible aislar a una persona enferma. Casi un 30% de los hogares compuestos por familias extensas, con personas mayores y menores de edad a cargo, vive bajo el umbral de la pobreza. Son precisamente las personas mayores las que más riesgos corren si no puede evitarse un contagio.

Se habla mucho del teletrabajo pero lo cierto es que la posibilidad de teletrabajar es inversamente proporcional a los ingresos familiares. Aunque no hay datos para España, en EE.UU. solo el 9,2% de las personas que conforman el 25% más pobre puede teletrabajar, frente al 61,5% de las personas que pertenecen al 25% más rico. Personal de la construcción, de limpieza, guardias de seguridad, personas repartidoras, asistentes de ayuda a domicilio, cajeras de supermercado, teleoperadores/as, reponedores, trabajadoras del hogar y otras personas que trabajan en el sector servicios están imposibilitados para el teletrabajo y, además, dependen en mayor medida del transporte público donde resultan más vulnerables al contagio y a la pérdida de trabajo.

En cuanto a las probabilidades de que la enfermedad llegue a ser grave son mayores en personas de menor renta al darse un porcentaje mayor de personas con problemas de salud crónicos y al llegarse a la tercera edad con peor salud. Pasados los 65 años, un 28,15% de las personas que han trabajado sin cualificación tienen dificultades para llevar a cabo actividades básicas de la vida cotidiana en algún grado. Este porcentaje baja al 8,71% en la clase ocupacional más alta.

Por otro lado la medida de cierre de colegios también tiene impacto en términos de desigualdad ya que no todas las familias tienen acceso a medios digitales para los niños y las niñas a su cargo, por lo que muchos estudiantes no han podido continuar con sus clases. Además, muchas de las familias más vulnerables, que no pueden acceder al teletrabajo, se ven obligadas a dejar solos a sus hijos e hijas durante la jornada laboral, lo cual repercutirá enormemente en términos de equidad educativa.

Ahora que se están debatiendo las soluciones para salir de esta última crisis, se trata de evitar que la desigualdad vaya a más. Por eso, proponen medidas que vayan más allá de las impulsadas por el Gobierno. La renta mínima básica, igual que otras propuestas ya aprobadas, son bienvenidas pero insuficientes. De esta crisis solo saldremos con solidaridad y el esfuerzo de todos y todas, aseguran.

Por eso, la pandemia debe ser una oportunidad para construir una economía más justa, que dé prioridad a las personas.

Las medidas puestas en marcha por el Gobierno van en una buena dirección ya que sí están orientadas a “no dejar a nadie atrás”. Desde Oxfam celebramos medidas encaminadas a evitar despidos y apoyar a las empresas para que ni ellas ni las personas trabajadoras asuman unilateralmente la crisis, fundamentalmente, en la facilitación de los ERTE y la puesta a disposición de avales públicos para las empresas.

No obstante, estas medidas no son suficientes. El gobierno debe tomar medidas complementarias para asegurar que ninguna persona queda excluida de las medidas de apoyo, así como para repartir el coste de la crisis de forma aún más
equitativa. Hay que asegurar que se ponen en marcha todas las medidas necesarias para que no salgamos de esta crisis generando mayores desigualdades, con pérdidas masivas de empleo y precarización del mercado laboral y dejando a las personas más vulnerables atrás.

Ante la pregunta que queremos, apuntan en su informe:

  • Nuevo modelo económico.
  • Garantía de salarios dignos.
  • Medidas contra la precariedad laboral.
  • Reformas fiscales.
  • Derechos de personas migrantes.

Y proponen cómo se podría conseguir todo esto, con:

  • Mayor inversión pública que debe financiarse sobre todo por quienes han salido menos perjudicados de la crisis, sobre todo para los servicios relacionados con el cuidado de las personas.
  • Poniendo en marcha impuestos extraordinarios y reformas fiscales.
  • Asegurando los derechos laborales de las personas migrantes, comenzando un proceso de regularización administrativa.
  • En el ámbito internacional, con un plan de rescate económico y sanitario mundial. También cancelando la deuda externa a los países en desarrollo.

El coronavirus sí entiende de desigualdad, pues pese a que cualquier persona puede infectarse del virus, este no es ciego al nivel de renta de las familias.

La organización apunta una serie de propuestas como son:

  • Proteger el empleo:
    • Prohibir despidos masivos por causas económicas durante dos meses.
    • Asegurar que los trabajadores y trabajadoras más vulnerables sujetos a ERTEs no se quedan sin unos ingresos mínimos que les permitan tener una vida digna.
    • Enfocarse en el empleo que se va a dejar de crear. Propuesta es incrementar la actual cobertura de las prestaciones por  desempleo (actualmente y según el SEPE en algo menos del 67%), hasta el 100% de las personas paradas.
  • Proteger a las personas trabajadoras que han quedado fuera de estas medidas:
    • Trabajo temporal y otros colectivos y sectores vulnerables al despido. Proponen que se prohíban temporalmente los despidos y que los avales y otras ayudas a empresas que ha puesto en marcha el Gobierno estén supeditadas a renovar a todas las personas trabajadoras con contratos temporales que respondan a una actividad estable de la empresa.
    • Repartidores falsos autónomos. Urgen al Gobierno a adelantar los planes y poner en marcha un Real Decreto para obligar a las compañías a pagarles ya sus cotizaciones y a poner en marcha medidas de salud y seguridad
      en el trabajo.
    • Trabajadoras del hogar. Piden al Gobierno el reconocimiento inmediato de la prestación por desempleo de este colectivo. Además, solicitan que el Ejecutivo abone las cotizaciones de las familias que vean sus ingresos afectados por la crisis del COVID-19, o de aquellos/as que se hayan visto obligados a realizar nuevas contrataciones para reforzar los cuidados en época de confinamiento. Finalmente solicitan la abolición del desistimiento para evitar el despido libre y medidas de protección tanto para las trabajadoras en situación
      administrativa irregular como para las trabajadoras internas. Para aquellas que se vean sin ingresos, vivan en hogares especialmente vulnerables y den de baja en el Sistema Especial para Empleados de Hogar, será necesario establecer una puerta de entrada automática a las prestaciones asistenciales de las CC.AA.
    • Personas migrantes. Asegurar el acceso adecuado a los servicios de salud para las personas refugiadas, solicitantes de asilo y migrantes. Se debe garantizar la plena inclusión de las personas migrantes, refugiadas y
      solicitantes de asilo en los planes nacionales respuesta a la crisis del coronavirus. También deben asegurarse que dichas poblaciones tengan acceso a información precisa y relevante en el idioma o idiomas que
      hablen. Es necesario garantizar especial protección a los menores no acompañados.
  • Proteger a los autónomos afectados por la crisis del coronavirus.
    • Asegurar acceso a liquidez a devolver en un año y con tipo de interés cero.
    • Suspensión del pago de las cuotas a la seguridad social mientras dura el Estado de Alarma.
    • Agilizar el acceso a la prestación por cese de actividad, reduciendo trámites, sobre todo ahora que la movilidad se encuentra altamente limitada.
  • Proteger a las familias.
    • Suspensión de los desahucios mientras dura la crisis.
    • Exonerar de las rentas de alquiler para viviendas pertenecientes a la banca y socimis mientras dure la crisis y, en el caso de viviendas propiedad de pequeños arrendadores, que el Estado asuma el pago de alquiler de aquellas familias que se quedan sin ingresos o se reducen radicalmente para así no asfixiar ni al pequeño arrendador ni al arrendatario.
    • Garantizar la equidad educativa asegurando que todos los niños y niñas acaban el año escolar con las mismas posibilidades de adquirir conocimientos independientemente de los medios de los que disponga en su hogar y las posibilidades de sus familias de acompañarles en sus estudios durante el período de cuarentena.

Piden al Gobierno y a todos los partidos de la oposición que afronten esta recuperación con un sentido de Estado y no como una pugna ideológica o partidista y pongan en marcha medidas porque:

  • Es preciso poner foco en  la vida, de las personas y el planeta en la configuración de nuestro modelo económico. Los cuidados, la crianza y atención a mayores y dependientes no pueden ser un elemento invisible y accesorio como la experiencia de estos días nos está demostrando. Es preciso crear espacios de interlocución entre diferentes agentes sociales para el replanteamiento estructural y la puesta en común de propuestas, iniciativas y
    experiencias desde lo público y lo privado, incluyendo los niveles intrafamiliar y comunitario.
  • Deben ser elementos vertrebradores la cooperación, la solidaridad, las alianzas para el cambio, la criticidad de lo colectivo y del aprendizaje mutuo, en un modelo de relaciones donde remando en la misma dirección, trabajando juntos y juntas, somos más fuertes que anteponiendo nuestros intereses individuales por encima de los del resto. El aprovechamiento de múltiples iniciativas comunitarias y vecinales que en estos días se están activando o existían y ahora ponemos en valor, debe de ser uno de los pilares sobre los que construir ese
    modelo a futuro.

Para todo ello es preciso un refuerzo de la capacidad financiera del Sector Público. Es necesario el incremento del gasto público y debe financiarse mediante el aumento de impuestos al capital y la riqueza.

Oxfam Intermón propone una recuperación basada en una fiscalidad progresiva, que permitiría recaudar 10.000 millones de euros más para blindar el sector público con el fin de garantizar la salud, la educación y la protección social. Para ello, proponen que se avance en el diseño e implementación de las siguientes medidas:

  • Acelerar una reforma del impuesto de sociedades que permita acercar el tipo efectivo de las grandes empresas al nominal. Aquellas empresas que, por la crisis del coronavirus den pérdidas o tengan escasos beneficios, no se verán afectadas. Esta medida permitirá recaudar de aquellas que menos se vean
    golpeadas por la crisis.
  • Recuperar la idea de un impuesto a la banca: durante la pasada crisis económica, los contribuyentes perdieron 60.000 millones en el rescate a los bancos. Este coste se convirtió en deuda pública y en su nombre se han llevado cabo recortes en el Estado del Bienestar que han sido perjudiciales para la ciudadanía y que hoy nos hacen más débiles en la lucha contra el coronavirus. En esta ocasión, les toca contribuir de manera significativa a salvar la economía real.
  • Acelerar la tramitación de la ley antifraude, que ataje, entre otras cosas, la utilización de paraísos fiscales por parte de grandes fortunas y empresas.
  • Aprobar un Impuesto a las Transacciones Financieras: ampliar los productos financieros que han de tributar para que incluya los derivados, futuros y operaciones intradía y a corto plazo que pretendan obtener beneficio especulativo de la situación actual. De esta forma, se trata de desincentivar este tipo de prácticas, al tiempo que contribuyen en mayor medida a afrontar el incremento de gasto público.

La UE tiene que permanecer unida y España debe empujar una respuesta solidaria.

Las instituciones europeas han de facilitar y poner en marcha mecanismos de solidaridad y de rescate social. Para ello, han de dejar atrás las recetas de austeridad que amplificaron las heridas sociales en el pasado y han de optar por políticas de expansión del gasto público para atender la actual situación de crisis. Eso incluye flexibilizar las políticas de déficit, como ya ha propuesto la Comisión Europea, permitiendo a los Estados hacer todo lo que esté en su mano para contener la pandemia y limitar su impacto económico. Pero, además, la UE debe complementar los presupuestos nacionales con programas de ayudas destinados a la atención de las personas más afectadas por la crisis con los instrumentos financieros de que dispone.

Es fundamental que la UE actúe con coherencia dentro y fuera de nuestras fronteras, brindando también mecanismos excepcionales a nuestros países socios que afrontan esta crisis con una debilidad mucho más pronunciada.

Para evitar ataques de los mercados a la deuda soberana, la UE cuenta con mecanismos para compartir ese riesgo entre todos y minimizar el riesgo individual. Se puede mutualizar la deuda mediante, por ejemplo, la emisión a través del Mecanismo Europeo de Estabilidad un eurobono para financiar gran parte de los gastos públicos adicionales causados por la crisis sanitaria y evitar sobrecargar déficits nacionales e incrementar primas de riesgo.

Algunos datos

Oxfam Intermón estima que el número de personas pobres en España podría aumentar en más de 700.000, hasta alcanzar los 10,8 millones de personas, tras la situación generada por la covid-19.

La ONG calcula además que el previsible aumento de la desigualdad supondría borrar de un plumazo lo que se había reducido en los últimos cuatro años.

Así, las personas con menores ingresos perderían, proporcionalmente, ocho veces más renta que las más ricas, según el pronóstico de la ONG.

En contraste, según datos de la organización, los 23 milmillonarios españoles han visto aumentar el valor de su riqueza en 19.200 millones de euros en los 79 días transcurridos entre el 18 de marzo y el 4 de junio. Una realidad que contrasta con la de miles de familias que enfrentan un futuro incierto con muy pocos recursos.

Las autonomías que registran un mayor incremento porcentual de la pobreza son Baleares (11,69%), Castilla y León (10,97%), Aragón (9,72%) y Cataluña (9,43%). En términos absolutos es en Andalucía donde más personas pasarían a estar en situación de pobreza, con 201.000 personas más, mientras en la comunidad serán más de 41.200.

En cuanto a la tasa de pobreza, el territorio con un mayor aumento es Extremadura (2,59 puntos porcentuales), seguida de Andalucía (2,38) y Canarias (2,14).

En cuanto a las mujeres, la ONG recuerda que de cada diez personas que reciben salarios mínimos interprofesionales, siete son mujeres, y que casi la mitad (46,2%) de los contratos firmados por mujeres el año pasado fueron contratos parciales.

Según esta investigación, el porcentaje de personas que viven bajo el umbral de la pobreza pasaría del 21,5 actual al 23, 1%, de las que una de cada tres personas sería una persona inmigrante.

Respecto a la pobreza relativa subiría del 21,5 % antes de la covid hasta alcanzar al 23,1 % de la población.

La ONG calculó esas cifras de aumento de personas pobres y de la desigualdad teniendo en cuenta un aumento esperado de la tasa de paro del 13 % al 19 % y una caída del PIB del 9 % durante el año 2020. Teniendo en cuenta que el FMI esta semana ha pronosticado una caída del PIB del 12,8% y el Banco de España calcula en el segundo semestre una caída de hasta el 22% del PIB, las cifras ofrecidas por Oxfam incluso se quedarían cortas.

Conclusión

En definitiva nos encontramos en un momento decisivo para la ciudadanía, la elección de unos u otros modelos marcarán nuestro futuro y Oxfam nos propone optar por una economía menos desigual y más solidaria. Es tiempo de lo imprescindible, y hay propuestas que pueden hacerlo posible.

Ver más

oxfamintermon.org LO IMPRESCINDIBLE: UNA ECONOMÍA MÁS HUMANA, MENOS DESIGUALDAD. Crisis de la COVID-19 en España

oxfamintermon.org Propuestas para que el COVID-19 no incremente la desigualdad

oxfamintermon.org APRENDAMOS DE NUESTROS ERRORES

oxfamintermon.org La pandemia podría incrementar en más de 700.000 el número de personas en situación de pobreza en España

publico.es El FMI augura para España la mayor contracción de la economía mundial, con una caída del 12,8% este año 24-06-2020

publico.es El Banco de España prevé una caída de la economía de hasta un 22% en el segundo trimestre por la crisis del coronavirus 23-06-2020

elnortedecastilla.es Castilla y León será la segunda comunidad donde más crecerá la pobreza por la covid-19, según Oxfam Intermón 23-06-2020

elobrero.es Oxfam: “La covid-19 arroja a la pobreza a 700.000 personas” 23-06-2020

 

 

**Sobre derechos de reproducción de las viñetas y los artículos.