Viñeta Nani – @magolapeluda

Artículo Nani Art. – @magolapeluda

 

Los que controlan el país, pensaron que manteniendo al pueblo con hambre, problemas, ocupado en su supervivencia y con miedo, tendrían siempre la hegemonía y podrían hacer lo que les diera la gana, pero el pueblo marchó!

Hablar de la política colombiana es meterse en un jardín con hiedras venenosas y plantas carnívoras, nada sorprendente dirán algunos, visto lo visto en el panorama internacional.

Pero el día a día colombiano envuelve a sus ciudadanos como un pulpo, lo acosa y fustiga, le hurga en la oreja con discursos de miedo, le aprieta la garganta con el hambre, lo agota con la precariedad de los servicios públicos de transporte, los sueldos miserables y muchas, muchas promesas incumplidas. A tal punto que el pobre individuo no sabe quién es el culpable de sus males y termina pensando que puede ser incluso culpa suya.

Para que el pueblo colombiano salga a marchar como lo hizo el pasado 21 de Noviembre tiene que estar entre la espada y la pared; las marchas sin embargo fueron solidarias, con música, bailes y consignas casi festivas. Los colombianos son “el pueblo más feliz del planeta” y no saben quejarse, de eso se han aprovechado  por más de 100 años las familias dominantes; estos grupos de personas que controlan el país, pensaron que manteniendo al pueblo con hambre, problemas, ocupado en su supervivencia y con miedo, tendrían siempre la hegemonía y podrían hacer lo que les diera la gana.

En respuesta a este sometimiento de clases, han ido surgiendo nuevas figuras políticas, grupos rebeldes y paramilitares, que mezclados con la delincuencia común, la autodefensa, los carteles de la droga, de la papa, de los pañales, de las medicinas, y una corrupción galopante de estamentos como la policía y el ejército, se convierten en un caldo de cultivo propicio para la pérdida total del rumbo del país.

En esa olla a presión que se va calentando día a día deben sobrevivir los ciudadanos, enfrentados a la precariedad laboral que intentan subsanar con la economía informal: ventas ambulantes de todo tipo, sin licencia ninguna que el gobierno intentó desterrar a punta de bolillo y sin ayudas sociales en el más absoluto abandono del individuo por parte del Estado. Por el contrario, le pareció mejor aderezar la sopa con nuevos impuestos y con un recrudecimiento de la violencia que si bien no está demostrada su procedencia, es casi imposible demostrar lo contrario.

Actualmente las protestas son contra el gobierno de Duque, el candidato impuesto por Uribe Vélez a las masas que “domina” desde su escaño de Senador, porque no pudo cambiar la ley para ser Presidente eterno.

Duque es un personaje de historieta que prefiere reunirse con los cantantes de moda a tocar la guitarra, que enfrentar los problemas del país, problemas tan graves como la masacre de niños “guerrilleros” a manos del ejército Nacional, o el exterminio silencioso pero implacable de líderes sociales, dizque perpetrados por una mano negra, lo que en Colombia significa que pudo ser cualquiera.

Es el desgobierno total, las propuestas inverosímiles de Duque terminaron por llenar la copa rota del pueblo, entre ellas la rebaja del sueldo para los recién egresados, lo que convertiría en aun más pobres a las familias endeudadas por los préstamos de educación, la corrupción impune del estado en figuras que desangran el país como Hidroituango, Odebrecht, Electricaribe entre otros. La ausencia total de sanidad, ni pública ni privada; porque ni pagando te atienden.  Todo esto ha convertido en casi normal la compra de votos, el soborno a policías, la compra de títulos profesionales o educativos, pases de conducir, puestos de trabajo, licencias de construcción… Es la jungla, nunca mejor dicho.

Sin embargo en medio de todo este caos, pervive el ciudadano honesto, el que trabaja de sol a sol y el que cree en un mejor futuro, el que ama profundamente a su país, ese perfil de ciudadano fue el que salió a marchar y al que atacaron con encapuchados oficiales, con bombas lacrimógenas, con falsos allanamientos de falsos delincuentes comunes pagados por la misma corrupción que todo lo domina.

Por eso la cacerolada fue tan entrañable, desde su casa, apartamento, balcón, ventana la gente de forma espontánea decidió protestar, golpear con todas sus fuerzas seguramente su mejor o su única olla, desde el último reducto en dónde se sentían seguros, sus casas. Y duró y se extendió por todo el país, corrió como la pólvora para regocijo de quienes se sintieron esa noche con voz.

En un país como Colombia, seguramente el más beneficiado será el vendedor ambulante de ollas que en estos momentos estará haciendo su agosto. ¿Qué sigue? Cualquier cosa puede pasar en la patria del realismo mágico, para no ir más lejos, ayer en la noche en la ciudad de Bogotá aterrorizaron a los ciudadanos en sus propias casas fingiendo que entraban los vándalos a atacarles, regalan miedo para poder vender luego seguridad de estado.

En las redes se vieron videos en donde se evidenciaba el pago de 50 mil pesos colombianos, unos 14 euros, a los inmigrantes venezolanos que deambulan por las calles, se les pagaba para amenazar, aterrorizar y para que, si cabe, los bogotanos le cojan más odio al inmigrante ilegal, un nuevo ingrediente en la sopa venenosa nadie sabe si es verdad o mentira.

Como diría nuestro inolvidable Jaime Garzón, también asesinado:” todo volverá a la anormalidad.”

 

Vídeo

Viñeta

Colombia marchó con corazón y con razón. (Viñeta Nani)

Colombia marchó con corazón y con razón. (Viñeta Nani)

 

Ver más

radiolatinamerika.no Dimite el ministro de Defensa tras la masacre de niños en Colombia 8-11-2019

elasaltodiario.com Colombia prolonga su paro nacional y acorrala a Iván Duque 25-11-2019

Youtube PARO 21N COLOMBIA: La HUELGA mide el desgaste del presidente colombiano IVÁN DUQUE 21-11-2019

elpais.com Así le hemos contado el paro nacional en Colombia 21-11-2019

elpais.com El Gobierno de Colombia y las FARC logran un nuevo acuerdo de paz 3-11-2016

Artículos relacionados en la-politica.com

Nuestro homenaje a Gabriel García Márquez, añadiendo un mensaje más, en forma de viñeta, al proyecto “Un millón de mensajes a Gabo”

Tuits y posts