Artículo y viñeta Ramón Nzé Esono, JamónyQueso – Instagram @jamonyqueso89

Guinea Ecuatorial obtuvo su independencia respecto a España el 12 de octubre de 1968 y es para muchos de nosotr@s una gran desconocida que iremos descubriendo con el dibujante ecuatoguineano de Mikomeseng, Ramón Nzé Esono, que a pesar de haber estado preso en su país, Guinea Ecuatorial, por sus ideas, lo sigue amando profundamente. 

Según Human Rights: Desde 1968, el año en que Guinea Ecuatorial obtuvo su independencia del gobierno colonial español, el país ha sido dirigido por una sucesión de dictaduras represivas. Hasta mediados de la década de 1990, fue uno de los países más cerrados del mundo; en general, el pequeño comentario internacional que atrajo fue su lamentable historial de derechos humanos. Pero todo cambió cuando se descubrieron importantes reservas de petróleo frente a las costas del país en 1995. Como uno de los puntos críticos de petróleo más nuevos del mundo, Guinea Ecuatorial atrae la atención mundial como una valiosa fuente de recursos naturales. Después de un sangriento golpe de estado el 3 de agosto de 1979, Guinea Ecuatorial ha estado bajo el control del presidente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo durante unos 30 años, quien, junto con su familia y asociados cercanos, mantiene un control casi absoluto sobre la vida económica y política del país.

Conoceremos lo que sucede en Guinea Ecuatorial y su visión de lo que acontece también en España a través de sus dibujos y sus #CartasLocasEsono.

 

Las blancas se los llevan

Desobedecer es bueno si la dicha es buena. Ya sea a una Madre, que las hay malas. Ya sea a una estructura religiosa que obliga a obedecer ciegamente. Desobedecer a veces es un acto revolucionario.

Franco creo varias dictaduras y algunas de ellas se tapan con “materias reservadas”.

Desobediencia:

Acto de no acatar una norma que se tiene obligación de cumplir. Desacato o resistencia a la autoridad, un delito relacionado con el ejercicio de las funciones de la autoridad (RAE)

Divina Comedia:

“Antes de emprender el viaje hacia los tres mundos, Dante despierta en una selva oscura sin saber por qué llegó ahí. Cuando hablamos de selva oscura nos referimos a algo malo, a lo contrario a Dios, esa selva era oscura, era mala. En esa selva se describe un paisaje inicial en el cual vemos el sol, las estrellas, la playa y la colina. El sol en representación de la divinidad, de Dios, la colina es el camino que debe subir para llegar a Dios, Dante no puede llegar a esa luz porque en el camino se encuentra con 3 fieras que son obstáculos para él. Cada fiera representa un pecado… Ahí se encuentra con Virgilio y después de una conversación con este, comienza su viaje”. (Copiado de Wikipedia)

Madre:

En un contexto biológico, se le llama al individuo de sexo femenino que ha tenido descendencia directa. Se utiliza generalmente para miembros del reino animal, y excepcionalmente para individuos de otros reinos vitales. La madre desde una perspectiva cultural constituye un elemento en la crianza de los individuos. El desarrollo fisiológico en el ser humano se complementa con la crianza familiar que posibilita el crecimiento integral ante la desventaja biológica con respecto a otras especies animales que no necesitan de cuidados extra para lograr sobrevivir por sí mismos durante los primeros momentos de vida, y por el contrario necesitan años de cuidados por parte de los padres, lo que establece de manera importante la prolongación del vínculo de apego que las madres humanas tienen sobre sus hijos. El título de madre también puede ser dado a aquella mujer que cumpla este papel sin estar emparentada biológicamente con el niño o niña. En el caso de los mamíferos como el ser humano, la madre gesta a su hijo (primeramente llamado embrión y luego feto) en la matriz hasta que el feto esté suficientemente desarrollado para nacer. La madre entra en labor de parto y da a luz. En organismos asexuados como en el caso de los organismos unicelulares que se reproducen por división la madre es una célula que se divide para producir células “hijas”. (Otra vez Wikipedia)

“LAS BLANCAS SE LLEVAN A LOS HIJOS”

A las hijas también, por supuesto.

Un buen fang, conocedor de la historia bantú a sus espaldas, debe leer mucho. Aunque leer mucho para un fang, sobre todo moderno, signifique “leer lo que escriben los occidentales” (no es muy frecuente encontrar fangs que lean menos la Biblia que lo que sea que escriban otros africanos. Sean fang o no). Así pues, seas fang o no, lea:

África subsahariana:

Restringida a la poliginia, ha sido normalmente practicada por minorías acaudaladas y clases gobernantes. Tradicionalmente las esposas poseen cada una su vivienda o su habitación separada en el recinto común de la familia, en tal situación la primera esposa tiene preeminencia en la casa. Es habitual el matrimonio con una segunda esposa en caso de esterilidad de la primera. La poliginia se extendió extraordinariamente, como estrategia para asegurar el relevo generacional, en época de trata esclavista (siglos XV a XIX) debido a la preferencia de los esclavistas por los hombres y la alta mortandad masculina debida a las guerras internas. Actualmente, la urbanización y cristianización de la mayor parte de África al sur del Sahara están arrinconando a la poliginia, que es mal vista en los círculos sociales occidentalizados. Asimismo el uso de anticonceptivos está restando argumentos a la idea de que la poliginia sea una forma de otorgar reconocimiento a los hijos que de todos modos se tendrían fuera del matrimonio. (Wikipedia)

Desobedecer a una Madre, para un fang, podría conllevar algo que en la Divina Comedia se retrataría dentro del marco del Cristianismo como “pecados mortales”. Dichos pecados, claramente, que los decide la autoridad que los creyentes del cristianismo (creado por un Emperador Romano bastante loco y famoso), pasan desde sufrir en la vida,  ara luego de morir, visitar primero el purgatorio. Y si la desobediencia fue profunda, acabar en el infierno.

Todo ello mezclando churras con merinas.

Digamos que desobedecer a una Madre, para cualquiera, fang, judio, o romano, es también algo que tiene que ver con el machismo que nace precisamente de la enfermiza idea del varón de controlar a las hembras.

Pero igual, sigue siendo mezclar churros con merinos.

Desobedecer es bueno si la dicha es buena. Ya sea a una Madre, que las hay malas. Ya sea a una estructura como la que creó las leyes que ciegamente se supone que obedecen algunos cristianos. Desobedecer a veces es un acto revolucionario.

Por eso, cuando “desobedecí” a las Madres que me educaron, yo fang, nacido en un país que fue controlado totalmente por los muy creyentes cristianos romanos franquistas del hoy Reino de España, en su refrán: “LAS BLANCAS SE LLEVAN A LOS HIJOS”, acabé en San Salvador, “literalmente viviendo de una blanca”.

Pero, ¿la blanca de la que subsisto, es como todas las blancas?.

Supongo que sí. Digamos que entra dentro del perfil de “LAS QUE SE ATREVIERON”. Que tan bien detalladas, aunque con matices y tiempos diferentes, relata en su libro, una autora mitad fang, mitad blanca.

Ella, mí ahora “mujer”, es una chica de la que se pueden destacar varias cosas de gran interés. Como que actualmente es la única mujer, española, que si va a una reunión de Directores de Centros Culturales de España en el mundo, y fuesen todos ellos y ella acompañados de sus parejas oficiales, yo sería el único varón entre las consortes. Lo que ya me da a mi y a ella, el touch especial. Sobre todo a ella. Pues su país es un país que dicen que ha superado los temas de género en las altas cotas del “poder de gestión” de la MARCA ESPAÑA.

Su experiencia todavía está en evolución. Tras de ella hubo otras mujeres que ya habían ostentado esos cargos. Ella solo es ahora muy especial porque le ha tocado “ser la única” en esa línea. Y por ende, arrastrarme a mi a ser el “único entre las primeras damas cónyuges de Directores”.

Eso sí, jamás se dio una ocasión de esas. Me divertiría mucho participando en el chismorreo.

Mi actual pareja llegó a mi tierra, Malabo, cuando yo estaba todavía muy seguro que nada ni nadie, por más dictadura de corte franquista que sufrimos hasta hoy, me iba a mover de esa isla. No era la más hermosa de todas las mujeres españolas (usaré blancas desde ahora. Suena casi racista. Pero ¿qué le vamos a hacer?. Yo soy negro, dicen) que habían pasado por la isla. No destacaba entre todas las que ya habían. Y pasaron al menos casi dos años de su estancia antes de cruzarse conmigo por casualidad. Y por razones de “profesionalismo”. Los detalles son de dominio privado. Pero como estoy tratando de hablar de LAS Y LOS que nos atrevimos, digamos que no puedo ir a buscar otros ejemplos. Igualmente del libro del cual tomo el título original, se habla de los padres (sobre todo madre) de la autora.

Cuando la conozco a ella, yo tenía ya experiencia, bastante, en tener relaciones (sobre todo sexuales) con blancas. Así que no era cosa de solo sexo. Era más bien cosa de compartir momentos con alguien más inteligente y culta que yo. Y en mi caso, ese alguien pudo romper mi ley de no moverme de mi isla. Y eme aquí en El Salvador. Junto a ella. Previo paso por Paraguay. Mi mujer blanca, entonces, no es cualquier blanca que se atrevió. Es la blanca que también me ha llevado a olvidarme de aquello dicho por mis madres africanas fang: las blancas, se llevan a los hijos…

Por mujeres de ese calibre, no hay LEY o PROHIBICIÓN en sentido sentimientos humanos que valga.

Los que nos atrevimos, y seguimos atreviéndonos, hemos asistido, el jueves 24 de Octubre del 2019, a algo que ya se está catalogando como un “triunfo” de la democracia española estrenada en el año 1978. Muchos y muchas, serán los que en España celebren esa gesta de sus autoridades gubernamentales. Y es que lo mires desde donde lo mires, un dictador no puede tener tantos privilegios en una democracia que vive de catalogarse como supuesta por parte de aquellos que veían la exaltación, y los homenajes de los que disfrutaba el hoy ex habitante del Valle dedicado a los “caídos en combate”. No los finiquitados en sus camas de más de 100.000 pesetas.

El hecho de que destaque yo eso, tiene que ver con mi atrevimiento a la hora de hablar sobre las cosas del Reino. Dado mi condición de negro, africano (no soy Colin Powell), y “mantenido literalmente” por una blanca, española, “única de su especie” dentro de las cosas más vistosas de LA MARCA ESPAÑA, se supone que debo cuidarme mucho a la hora de expresarme libremente sobre ciertos asuntos. Ya sea en lo de Catalunya vs España. O en este caso la exhumación de alguien que si bien le sacaron de su descanso físico del mausoleo, dentro de las instituciones bajo la monarquía, su poder sigue siendo inmenso. En pocas palabras:

Cuidado con lo que escribes negro. Tu blanca puede pagar las consecuencias.

Creo que dicen que España es una democracia de las ejemplares. Pero, si de verdad debo cuidar mis palabras, yo extranjero de Guinea Ecuatorial acostumbrado a leer en la prensa española a muchos españoles y españolas opinando en artículos sobre la dictadura de Teodoro Obiang sin haber jamás puesto un pie en nuestra tierra, creo que entonces debo atreverme a dudar de si de verdad el Reino es democrático. O creérmelo de verdad y seguir siendo uno más de LOS QUE NOS ATREVEMOS.

Nos atrevimos, nos atrevemos, y seguiremos atreviéndonos. Pues Franco creo varias dictaduras. Que se tapen con MATERIAS RESERVADAS alguna de ellas, no quita que los que sufrimos de las mismas no vayamos a comenzar a atrevernos a pasarnos por el forro de nuestros… a aquellos y aquellas españolas o españoles que con su miedo persisten en las “cloacas de su democrático Estado” nos quieren seguir tratando como lo que dicen que somos ante ellos: negros que fuimos colonizados por ellos, blancos.

Dicho lo cual, volvamos a lo que provocaba que mis educadoras africanas hablasen de las blancas que se atrevieron con negros, en temas de amor y sexo. Pero que se llevaban o se quedaban a los hijos e hijas que surgían de ese amor con sexo incluido. Luego, mezclémoslos con la situación social y política de ambos países que antes fueron uno solo.

Pondré como ejemplo a los padres de una mujer llamada Lucía Asue Mbomio.

Su madre, blanca, se atrevió y contra viento y marea, e hizo ver al padre, negro, que el amor en occidente es algo muy chachi.

Cuando eso ocurrió, España ya rozaba la democracia. Aunque el franquismo marcaba el ritmo de la misma. El país de procedencia del negro de su padre, de Lucía, estaba en dictadura conocida como “11 años de triste memoria”. La que provocaría el toque político materializado en “materia reservada”. Significa eso que el padre negro de Lucía no tenia “casa a donde ir”. A donde regresar. Por un lado, un buen fang ama a sus hijos sobre todas las cosas (incluye madre). Así que me imagino que con una dictadura como aquella nacida el 12 de octubre de 1968, bajo ley de Franco, no era una opción pretender regresar a casa teniendo unos hijos preciosos que habían surgido en España “del amor” con su mujer, blanca.

Luego, murió Franco. Y España, a saber cómo, despierta con una Monarquía que se va colocando hasta conseguir ser aceptada como parlamentaria. La transición española del 78, pilla al enamorado padre negro de Lucía, aparte de ya muy español, todavía con pocas ganas de regresar. Pues el régimen que dejaría atrás por malas prácticas contra los negros y sus negras, había sido derrocado por las armas por el Teniente Coronel Teodoro Obiang Nguema Mbasogo (zaragozano de Akoakam por vía de educación militar). Un régimen que desde que el Reino de España es una democracia consolidada con bastantes tramos de poder franquista, aparece en todos los medios de la prensa española como una dictadura feroz. El padre negro de Lucía, vuelve a encontrarse con que no es saludable regresar allá y educar a sus preciosos hijos entre tanta “gentuza negra educada con métodos franquistas”.

A todo ello, la madre, blanca, tampoco iba a permitir que sus hijos, sobre todo hija, Lucía, creciera en un entorno prácticamente alejado de la “civilización” que se supone que ofrece una democracia (sin importar que sea blanca o negra) como la de su país. De echo, por más Franco que hubiese sobre plaza, siempre iba a ser mejor, para ambos progenitores, que Macías, o Teodoro.

Han pasado 40 años desde que España, el Reino, es una democracia de la cual presumen mujeres blancas como la que me mantiene en El Salvador. Pero claro, yo que me atrevo a veces a lo loco, me fui en el 2017 a mi tierra a renovar mi pasaporte, y las autoridades que surgieron del Golpe Palaciego de 1979, y que siguen hoy repartiendo el bacalao, van y me meten en la cárcel “por atrevido, y por dibujar los cojones del Macho Mayor de la especie de reino africano, mientras vivo mantenido por una blanca” (eso último me lo destacan mis críticos dentro del país. Para mi mundo africano, estar mantenido por una mujer es de poco hombre). ¿Se imagina alguien las ganas que debe tener mi mujer para que nuestra única hija visite ese país, que encima ella conoce muy bien porque vivió, como blanca que se atreve a todo y con todo? No por nada se dice que las dictaduras dividen familias como base de su poder.

Ya les adelanto que tan pocas ganas tiene ella, mi blanca mujer, como pocas deben seguir teniendo los padres de Lucía cuando ella habla de “irse allá a filmar españoles por el mundo”.

Luego está, la parte legal y la justicia. ¿Acaso alguien cree de verdad que si un negro como el padre de Lucía se hubiese divorciado de su amada esposa, en los años 70, 80, por ejemplo, y quisiere regresar a su tierra con sus hijos, la ley española habría desamparado a la madre ante la realidad social y política que vivían los negros y negras dentro de ese país africano?.

Yo no tendría a día de hoy ese problema en caso de divorciarme de “mi mujer blanca”. Mi condición de fang me lleva a cuidar de mis hijos. Mi condición de “hombre moderno” me hace tener claro que mis hijos son “propiedad” de sus madres. Es decir, me gustaría alguna vez llevar a mi hija a conocer los barrios donde yo crecí, jugué, y sobre todo conocí a su madre. Pero con la herencia franquista que tenemos allá imperante, prefiero no hacerme el “negro que señala a su mujer blanca como mala persona” por no permitirme eso.

Ella, mi mujer, no tiene la culpa de que nuestras Madres, y sobre todo padres, no hubiésemos sabido enfrentarnos al miedo. Como muchas españolas, la madre de Lucía y mi mujer, por ejemplo, se enfrentaron al suyo cargado de racismos y paternalismos infumable mix con dictaduras de corte muy religiosas, y se atrevieron a ir más allá de un simple polvo con el negro de turno. Rozando la “divina comedia” para los suyos que no se enteran.

Dejo de mezclar negros con negras… y cierro:

En la ceremonia de la entrega de los Premios Princesa de Asturias, una escritora estadounidense vio como su discurso calaba mucho más hondo en una joven y preciosísima joven futura mujer, que las palabras del padre de ella que quiso llevar los sentimientos a un terreno en donde los hombres, todo sea dicho, ya no vamos a tener la palabra: el Poder.

¿No entendieron nada?

Pues para eso está la imagen: que significa: LAS RAÍCES DEL PENSAMIENTO MACHISTA

El Padre de Lucía también se atrevió a desobedecer a sus madres africanas. Y como yo, acabó en España.

Viñeta

Ilustración de JamónYQueso

Ilustración de JamónYQueso

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