Tiempo de lectura: 5 minutos

LA CULPA ES DE: EL 5G, LOS EXTRATERRESTRES. LAS CHEMTRAILS, TU SUEGRA. EL 8M. LAS VACUNAS, LOS AMERICANOS, LOS CHINOS. (Viñeta de Dalmaus)

 

Viñeta de Dalmaus – @dalmaus

Artículo de Doctor Kolimari – @DKolimari

 

La explicación oficial aceptada por la comunidad científica es que se trataría de un virus habitual en animales, que habría evolucionado a una variante transmisible a los humanos, como otros virus de tipología parecida.

En el laboratorio de bioseguridad de Wuhan, en el que se pretendían desarrollar vacunas y tratamientos para las enfermedades más peligrosas del mundo, la colaboración internacional es su bandera y cuenta con científicos de China, Francia, EEUU y Canadá entre otros.

Sí que hay que recordar que en 2004, la OMS constató que el virus del SARS se “escapó” de otro laboratorio en China e infectó a nueve personas, matando a una.

La actual pandemia provocada por el virus covid-19 está provocando efectos de un alcance inaudito. Gracias a la Globalización que ha intensificado los contactos de ámbito internacional y al desarrollo de las comunicaciones el virus se ha esparcido a nivel global en un espacio de tiempo muy reducido. Este hecho ha desbordado todas las medidas sanitarias planificadas de los gobiernos y de la OMS.

La mayoría de los gobiernos del mundo han seguido las recomendaciones de la OMS y han aplicado medidas de aislamiento en mayor o menor grado. Algunos gobiernos, como el británico, tuvieron que rectificar después de anunciar que no aplicarían una cuarentena, lo cual muestra cómo las autoridades han sido ampliamente superadas por la situación. Otros gobiernos, como el estadounidense o el brasileño, todavía mantienen una postura desafiante frente a la epidemia y sostienen un enfrentamiento con las autoridades regionales y locales que han adoptado las medidas de cuarentena.

En general, la reacción de prácticamente todos los gobiernos ha sido lenta y dubitativa. Eso ha permitido que la infección se esparciese de manera muy efectiva. Vaya en descargo de los gobiernos que la decisión de aplicar una cuarentena supone un perjuicio muy serio para el sistema económico y además supone medidas impopulares. Sin embargo, la posibilidad de un colapso del sistema sanitario y una hecatombe en medio de una situación de pánico generalizado han pesado más que el desastre económico. Menos justificable es el hecho de que no se previera la adquisición de material sanitario y la organización del sistema de emergencia.

Sobre el origen de la epidemia se han desatado todo tipo de especulaciones. La explicación oficial aceptada por la comunidad científica es que se trataría de un virus habitual en animales, que habría evolucionado a una variante transmisible a los humanos, como otros virus de tipología parecida. Al margen de esta explicación han surgido toda una serie de “teorías de la conspiración” que se han extendido más rápidamente que el propio virus, gracias a las redes sociales e internet.

Estas teorías son para todos los gustos y no aceptan el origen natural del virus, señalando a los humanos como los artífices. En concreto, hay dos de estas teorías que se han ido imponiendo sobre el mar de fondo y han alcanzado mayor credibilidad. No en vano, estas dos teorías han sido avaladas por las dos principales potencias mundiales, EEUU y China.

Pese a que en un principio China no puso en duda el origen del brote en el país, posteriormente un funcionario del ministerio de asuntos exteriores comentó en una rueda de prensa la tesis de que el virus pudo llegar a China traído de la mano de soldados estadounidenses, que participaron en los Juegos Militares de octubre en Wuhan, el foco original de la pandemia en China. Esta insinuación irritó al gobierno de Estados Unidos, que por la misma época, se refería a la COVID-19 como el “virus chino”, lo cual indignaba al gobierno de Pekín.

Además, desde hace meses algunos sectores del Partido Republicano venían difundiendo por diversos canales que el virus podría haberse fabricado en el laboratorio internacional de bioseguridad de Wuhan. Este laboratorio investiga tratamientos sobre los virus más peligrosos del planeta y en él colaboran científicos de China, Francia, EEUU, Canadá, etc. La cadena Fox News recogió la noticia y difundió la hipótesis de que la COVID-19 se esparció por un fallo de seguridad en dicho laboratorio.

A medida que la crisis sanitaria se disparó en EEUU y las críticas contra la gestión del gobierno arreciaron, la administración Trump empezó a hacerse eco de dichos rumores, en un intento de distraer la atención. Las informaciones en los medios estadounidenses han dado munición a Trump para exigir explicaciones al gobierno chino. Tanto el gobierno chino como los grupos de científicos implicados en el centro niegan que se haya producido alguna fuga. Aunque es improbable por las medidas de seguridad que deben tener estos laboratorios, no es imposible. En 2004, el virus del SARS se “escapó” de otro laboratorio en China e infectó a nueve personas, matando a una.

Se confirme o no la fuga en el laboratorio de Wuhan, este centro de investigación en el que se pretendían desarrollar vacunas y tratamientos para las enfermedades más peligrosas del mundo, y en el que la cooperación internacional era su bandera, corre peligro de convertirse en el símbolo del final de la Globalización. El desprestigio consiguiente puede caer como una lápida sobre los proyectos de cooperación científica internacionales y añadirse a los demás agravios generados por la guerra comercial entre Washington y Pekín.

La doctrina de “América, primero” del presidente Trump resulta incompatible con la Globalización y curiosamente también con la de ejercer el viejo papel de líder global. La crisis económica posterior a la crisis sanitaria, con toda seguridad, va a desembocar en una crisis social y política que va a marcar todo el curso del siglo XXI. El mundo se encuentra frente a la década decisiva que todos los siglos poseen y que marca el rumbo de los siguientes cien años.

Ver más

Wikipedia COVID-19

COVID-19nota​ (acrónimo del inglés coronavirus disease 2019),​ también conocida como enfermedad por coronavirus​ o, incorrectamente, como neumonía por coronavirus,​ es una enfermedad infecciosa causada por el virus SARS-CoV-2.9​10.​ Se detectó por primera vez en la ciudad china de Wuhan (provincia de Hubei), en diciembre de 2019.​ Habiendo llegado a más de 100 territorios, el 11 de marzo de 2020 la Organización Mundial de la Salud la declaró pandemia.​

Wikipedia Teoría de la conspiración de las estelas químicas (Chemtrails)

biotechmagazineandnews.com COVID-19: Científicos confirman que su origen es natural 19-03-2020

elpais.com La pandemia abre un nuevo campo de batalla entre Estados Unidos y China 22-03-2020

bbc.com Coronavirus: cómo el virus se volvió parte de la “guerra” política entre EE.UU. y China 18-03-2020

hoy.es P4 de Wuhan, el laboratorio de la discordia 23-04-2020

newtral.es Las teorías no verificadas sobre el supuesto papel del laboratorio biotecnológico de Wuhan en la irrupción del virus 23-02-2020

lavanguardia.com El laboratorio de las conspiraciones de Wuhan 19-04-2020

elconfidencial.com “Cada vez estamos oyendo más esa historia”: Trump y el origen del coronavirus en Wuhan 17-04-2020

elpais.com ¿Salió el coronavirus de un laboratorio? La ciencia responde a las teorías de la conspiración 17-04-2020

dw.com OMS sugiere revisar neumonías sospechosas de fines de 2019 05-05-2020

cdc.gov Severe Acute Respiratory Syndrome (SARS)

El síndrome respiratorio agudo grave (SRAS) (en inglés: Severe Acute Respiratory Syndrome, SARS) es una enfermedad respiratoria viral causada por un coronavirus, llamado coronavirus asociado al SRAS (SRAS-CoV). La primera vez que se informó sobre el SRAS fue en Asia en febrero de 2003. A los pocos meses, la enfermedad se propagó en más de dos docenas de país en Norteamérica, Suramérica, Europa y Asia antes de que se pudiera contener el brote global de 2003.

 

**Sobre derechos de reproducción de las viñetas  y el texto del artículo.