Tiempo de lectura: 6 minutos

Viñeta ElKoko – @Elkokoparrilla

Artículo de Beli – @Belentejuelas

 

El machista tiene pánico a perder el control, a perder privilegios y sobre todo pánico a la deconstrucción que todo ser humano ha de hacer a lo largo de su vida.

Que el machismo es una cuestión de poder lo sabemos todos. Pero también tiene un claro componente de pánico. Pánico a perder el control, a perder privilegios y sobre todo pánico a la deconstrucción que todo ser humano ha de hacer a lo largo de su vida.

La posición estática de los machistas, que siguen anclados en un momento donde los hombres eran los amos del universo y donde las mujeres estábamos a su servicio se demuestra a todas horas y en cualquier situación.

Hace pocos días, se ha conocido la sentencia de los futbolistas del Arandina. Una sentencia que impone treinta y ocho años de prisión por delitos sexuales y por cooperación para cometer delitos sexuales contra una menor. La joven tenía 15 años en el momento de la agresión y los acusados 24, 22 y 19 años respectivamente.

Desde el momento en que los medios de comunicación publicaron la sentencia, se ha desatado la ira machista que está viendo como el pilar básico para su mantenimiento (la justicia) está dejando de serlo para reconocer en sus declaraciones que ahora las víctimas (mujeres) son su base.

Las redes sociales se llenan de perfiles creados exclusivamente para atacar a las víctimas y las que las apoyamos. Desde zorras hasta arpías, desde manipuladoras de jueces (como si nosotras tuviéramos en nuestra mano la llave para decirle a un juez o un magistrado cómo deben aplicar el código penal) hasta asesinas de la virilidad. Desde feminazis hasta reinas de la denuncia falsa.

El machista no quiere deconstruirse. No le parece bien mover su posición en la sociedad porque la estima correcta. Donde está, se siente muy a gusto, dominando el cotarro para adecuarlo a sus necesidades, la mayoría de ellas inventadas.

Los machistas están contra las mujeres. Eso también es un hecho probado. Cualquier excusa es buena para justificar la situación del hombre frente a nosotras y mantenerse en una posición de privilegio. Una violación, un divorcio, un asesinato por violencia de género, un ascenso laboral, son válidos para demostrar que las mujeres somos en realidad las dueñas del mundo y que ellos son los vulnerables sociales sujetos siempre a los caprichos que las féminas somos capaces de conseguir de todos los estamentos e instituciones sociales. Vamos que nos dirigimos a un juez con carita triste y pone en prisión al hombre malo todo el tiempo que nosotras necesitemos para desbaratar su vida anterior, porque los jueces, es lo que tienen, están sentados todas las mañanas en sus despachos, esperando la llegada de mujeres solicitando que se meta en la cárcel al inocente hombre que pasaba tranquilamente por la calle y al que ellas han decidido arruinar la vida, por esa maldad natural que las caracteriza.

Las cifras oficiales, emitidas por organismos públicos de todo el planeta, son meras palabras huecas que no tienen detrás ningún respaldo real. Ellos y solo ellos son los maltratados por un sistema patriarcal creado específicamente para su supervivencia.

Todos los seres humanos vamos variando nuestras posturas a lo largo de nuestra vida porque dejamos que los elementos externos a nosotros nos influyan. Lecturas, estudios y relaciones personales nos abren los ojos a determinados aspectos que teníamos interiorizados de forma distinta. Las mujeres hemos cambiado nuestra visión del mundo. Lo que hace diez años era aceptado como algo natural, hoy es cuestionado por nosotras mismas para darnos cuenta de lo muy equivocadas que estábamos. Ese proceso le hacemos todos por el simple hecho de aprender a vivir. Sin embargo, los machistas y misóginos que pueblan nuestra sociedad se mantienen estáticos en sus posiciones porque el ejercicio de mirar hacia dentro y descubrir que se están equivocado, supone asumir que hay que cambiar algo de nosotros mismos y quizá darle la razón a otro o a otra.

El machista tiene un discurso aprendido que encaja en cualquier conversación porque es polivalente. Le vale para todo. No analiza la situación, carece de empatía con los demás y solo sus opiniones son las que le sirven. Su mente está cerrada al paso de la evolución y se comporta cuando hablas con él, como una de las paredes de tu casa. Es impenetrable.

Establece vínculos y amistad con otros individuos de su propia especie para hacerse más fuerte frente a la adversidad feminista que va poblando y ocupando los espacios que estaban preparados para ellos, solo con el único fin de arrinconarle en una existencia llena de denuncias falsas, de violaciones inventadas y de relaciones de sumisión masculina. Reconocen a kilómetros a las malas mujeres que como una plaga van extendiendo sus tentáculos para dejarles solos y rodeados de todo el dolor que son capaces de volcar sobre ellos.

También se encuentran desamparados delante de los otros hombres que sí que han hecho ese ejercicio de estudio interior y van modificando su comportamiento en la sociedad para mostrarse más igualitarios. Son los planchabragas. Cada vez son más, están en más sitios y tienen más aceptación. Ahora el machista no solo tiene que enfrentarse a las hordas de feminazis sino que también esos huelebragas están en su contra.

¡¡Pobre de nuestro hombre machista!! Solo y abandonado de la mano de dios, camina por la vida alimentándose de su propio rencor para poder subsistir en este mundo insano que le quiere convertir en un ser débil cuando él se reconoce amo del universo. Abogado de causas justas, es capaz de renacer de sus cenizas, cual ave fénix y salir en defensa de otros como él, defenestrados por la sociedad e injustamente tratados por los tribunales, que siendo sus hermanos, están ahora empezando a sacar los pies del tiesto.

Les queda el cartucho de algunos periodistas que siempre salen en su defensa en artículos y reportajes, desenmascarando a las mujeres y a sus malvados comportamientos. Incluso hay mujeres que se ponen del lado del machista reconociendo su valía, su porte y su clase, vitales para la sociedad en la que vivimos.

Ahora además tienen un espacio político donde toda su verborrea se libera para que se vayan a casa desahogados y puedan dormir tranquilos sabiendo que los valores machistas están algo más resguardos. Hay quien mira por ellos en las instituciones impidiendo que las féminas, devoradoras de hombres, acaben de una vez por todas con su especie.

Todo esto puede sonar a ironía y sarcasmo, y lo es. Pero esconde una realidad que vemos a diario y que tenemos que sortear para poder seguir caminando. Siempre habrá un hombre defendiendo a un violador porque ella se lo buscó. Siempre habrá un hombre que justificará el asesinato de una mujer a manos de marido. Siempre habrá un hombre que dirá que era buena persona. Siempre habrá un hombre que diga que un maltratador puede ser un buen padre. Siempre habrá un hombre que reclame la prostitución como bien social o como manera de paliar las violaciones porqué el hombre tiene necesidades físicas que cubrir. Siempre habrá un hombre que tenga los datos reales de las denuncias falsas. Siempre habrá un hombre menoscabando la labor judicial, política e institucional que trata de igualar la sociedad y que las diferencias entre hombres y mujeres vayan disminuyendo. Siempre habrá un hombre dispuesto a insultar, inventar y manipular la realidad en favor de los hombres. Siempre habrá un hombre dispuesto a batirse en duelo para que el patriarcado no termine. Porque el patriarcado es suyo. Lo crearon ellos, con todos sus largos brazos llegando hasta el último rincón de la existencia de las mujeres, para controlarla, para dominarla y para someterla. Siempre habrá un hombre que hará cualquier cosa para que su vida no cambie. Y mientras queden esos hombres, la lucha no habrá terminado.

Viñeta

- Evolucionar está sobrevalorado (Viñeta de Elkoko)

– Evolucionar está sobrevalorado (Viñeta de Elkoko)

Ver más

elmundo.es Caso Arandina: los tres ex jugadores, condenados a 38 años de cárcel por agresión sexual a una menor 12-12-2019

lareplica.es EL NEOMACHISTA. 10 FRASES PARA DETECTARLO 5-5-2015

elpais.com Vox dinamita la unidad institucional contra la violencia machista 23-11-2019

Libros de Belén Moreno

"El espejo" de Belén Moreno

El Espejo

En 1935 Leonor llega a un pequeño pueblo de Segovia para ser maestra. Lleva consigo sus libros, su ilusión y su ideología. Los acontecimientos se desbordarán irremediablemente para ella y para los demás vecinos del pueblo. Conocerá a las personas que sin quererlo ella serán decisivas para el resto de su vida. El amor, la política, el rencor, la envidia y el horror de una guerra, tomarán las riendas de la vida de todos los habitantes de Hornillos de la Sierra. Incluidas las de las generaciones futuras.

Las maestras republicanas intentaron llevar la luz de la cultura y la educación a todos los rincones más escondidos de nuestro país. Esta novela está escrita por su memoria, que no podemos olvidar; por su esfuerzo, que jamás será recompensado y por su ilusión, que es el motor de la docencia.

¿Te ha parecido interesante? Pues aquí te dejamos el enlace para poder comprarlo 😉

Tuits y posts