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- AQUÍ LOS QUE VOTAN PENSANDO EN EL INTE´RES INDIVIDUAL. - AQUÍ LOS QUE VOTAN PENSANDO EN EL INTERÉS COLECTIVO. (Viñeta de Dalmaus)

– AQUÍ LOS QUE VOTAN PENSANDO EN EL INTE´RES INDIVIDUAL. – AQUÍ LOS QUE VOTAN PENSANDO EN EL INTERÉS COLECTIVO. (Viñeta de Dalmaus)

 

Viñeta de Dalmaus – @dalmaus

Artículo Simone Renn – @SimoneRenn

 

El bien común revierte en todas y cada una de las personas de este mundo, y solo en la dualidad de diversidad y respeto se encuentra este bien tan preciado.

Ya hace mucho tiempo un personaje histórico bien conocido, nos lo dijo alto y claro “Amaos los unos a los otros”. Y es que no hace falta nada más, poniéndolo en práctica, no serían necesario normas, reglas ni ley alguna. ¡Qué sencillo!

El bien común revierte en todas y cada una de las personas de este mundo. Crece de forma exponencial, hasta que topa con barreras infranqueables, que las hay. Esos seres que solo entienden el “mi, me, conmigo”, que se creen haber nacido para tener súbditos que los sirvan y llenar su insaciable ego.

Pero el problema no son estos seres despreciables, si no todos aquellos que les dan cobertura y callan ante sus despreciables actos, mientras alcanzan su cumbre. Esa es la masa que rompe la cadena del bien común.

Y ¿por qué callan? Por intereses ocultos, por educación, por miedo, porque es mi hermano, mi hijo… ¿Cómo voy a denunciarlo? ¿Cómo voy a ponerlo en evidencia? ¡No quiero problemas! ¡Qué se encargue la policía, que para eso están!

Los ególatras son seres que no actúan en la sociedad “con el corazón” necesitan normas, protocolos, banderas con las que ocultar sus siniestras intenciones, hasta que alcanzan el poder y es entonces cuando muestran su verdadero objetivo, crear masas de seres con pensamiento único a los que manipular a su antojo para satisfacer sus deseos. Es entonces cuando toda esa masa que con su silencio les encumbró, cuando sin remedio se acaban convirtiendo en sus esbirros o súbditos.

En cada uno de nuestros actos se refleja si somos una persona defensora del bien común, un embrión de masa maleable o un pérfido ególatra.

Por suerte en este mundo sigue habiendo gente maravillosa, emprendedora, respetuosa y luchadora para conseguir un mundo mejor en el que la diversidad haga brotar y perdurar “el bien común”, porque solo en la dualidad de diversidad y respeto se encuentra este bien tan preciado.

 

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