- Pienso, luego no existo. (Viñeta de Lope)

– Pienso, luego no existo. (Viñeta de Lope)

 

Viñeta de Lope – @lopehumor

Artículo Francisca García Algarra – @yott17

 

Desde los hechiceros de las tribus hasta los poderes papales, política y religión, por desgracia, han ido unidos.

Hace mucho que el ser humano inventó la figura del brujo y los tabúes para manipular el temor atávico a la muerte y sacarle beneficio, útil para controlar el pensamiento y después la conducta de sus congéneres.

Pretender que subsista la yuxtaposición temporal entre el oscurantismo inquisitorio y la época actual, como mínimo es un ejercicio indignantemente cretino y malintencionado.

La evolución de la moral y las costumbres ha existido y existe como un hecho indiscutible producto de la cultura y socialización humana.

Cuando en una empresa algún miembro empieza a decir estupideces y a saltarse la ley, se le despide.

Cualquier secta religiosa es una empresa que, como todas, quita mucho más que da, y su primera función es enriquecerse sin medida a costa de los demás.

Estos sátrapas viven de engañar.

Si no fuera así, no existiría hambre en el planeta, sus tesoros incontables los donarían para curar enfermedades o para paliar la desgracia, en gran parte por culpa de las religiones, del injusto reparto de la riqueza.

Porque, sin duda alguna, desde los hechiceros de las tribus hasta los poderes papales, política y religión, por desgracia, han ido unidos.

Las creencias religiosas reinan manipulando e intrigando sobre el miedo a lo que no se ve y a lo irracional.

Sin embargo, las evidencias tienen la característica de ser sencillas de comprender, basta detenerse y contemplar los hechos.

Y la sinrazón forma parte de la vida misma.

Hace mucho que el ser humano inventó la figura del brujo y los tabúes para manipular el temor atávico a la muerte y sacarle beneficio, útil para controlar el pensamiento y después la conducta de sus congéneres. Ganancias de los popes oligarcas y sus privilegios.

Su mandato, hoy como ayer, es la absoluta sumisión con tintes masoquistas frente a todos los abusos y conflictos en esta vida conocida, ya que después los sacrificios serán generosamente recompensados por un padre universal, comprensivo, que otorgará el perdón de los “pecados” y proporcionará una existencia eterna en el paraíso.

Nadie ha vuelto para contarlo.

Patriarcados misóginos que han esclavizado y asesinado a muchas mujeres sabias.

Sin evidencia alguna, prohibiendo la crítica y el uso de la racionalidad.

Mientras tanto, las oligarquías religiosas viven nadando en lujos y excesos de todo tipo a costa de explotar el miedo a la nada.

El planteamiento en sí y esas promesas de charlatanes, no pueden ser más infantiles, simples y embusteras.

Por el contrario, ocultan su cruel pederastia entre sus filas, sus amantes de ambos sexos, su racismo, su clasismo, su avaricia y su hipocresía sin fin.

Algunos descerebrados creen que pueden sembrar el odio y la maldad desde sus púlpitos, creencia heredada de la impunidad histórica.

Cacarean machismos acendrados con la irracionalidad de alentar un patriarcado violento y voraz.

¿Qué es el mal sino esos actos pergeñados en la pobreza de espíritu y la ignominia?

Si alguien quiere conocer lo maligno, que frecuente una comunidad religiosa.

Aquellos que les escuchan, sordos y ciegos, “necesitados” de una creencia que les proporcione una protección imposible, tan desamparada como todas frente a lo desconocido y su incertidumbre.

Fervientes adoradores de ilusiones que les alejan de su mismidad debilitándolos y les abandonan a la suerte de un desvalimiento añadido.

Mujeres y hombres dependientes de la locura ajena.

Pobre del que coloque el sentido de su vida sólo en lo invisible, estará condenado a caminar siempre sobre conjeturas y tinieblas, como clavos ardientes bajo su desesperanza.

Pues la fe es solamente una elaboración psíquica que proyecta en su tótem sus propias obsesiones mágicas.

Mas toda magia se diluye en el principio de realidad, pues es la única e ineludible condición de posibilidad para que las cosas existan.

Creer a ciegas es como mendigar al universo un día más de vida, inmerso en un naufragio sin divisar tierra.

 

Libros

BAHIA DE UN CUERPO - FRANCISCA GARCIA ALGARRA - 3Bahía de un cuerpo

Francisca García Algarra.

En las templadas orillas de los cuerpos, de cada cuerpo, tienen su morada los deseos.
Es un espacio invisible y luminoso, donde se despierta de un sueño; donde el propio sueño es el único camino para llegar hasta él.
Un cuerpo se olvida en otro, por ello no existe mayor esperanza que la de olvidar.
Cuerpos anhelados, distantes, indiferentes; anudando día tras día su núbil consistencia, su momentánea eternidad.
Sueñan la verdad que más tarde no recuerdan.
La vida entera agotarán después buscándola.
Conscientes en ocasiones de su inconsciencia, repetirán una y otra vez los signos que les devuelvan al primer hechizo, el don de ser.
Somos el cuerpo que pensamos, y el que sin pensar, en la ráfaga de un instante dejamos de ser.
La única guarida que nos cobija, el único abandono que podemos evitar.
El tiempo procede de un cuerpo, y en él se agota.
Allí, donde el corazón tiembla, llora y ríe; fin y principio de su provisionalidad.

Si te gustan los artículos de Francisca G. Algarra, seguro que te encantará su libro 😉

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**Sobre derechos de reproducción de las viñetas y los artículos.