Tiempo de lectura: 3 minutos

Artículo Pat Art.  Viñeta de Pat – @loscalvitos

 

Periodistas como Mariló Montero o Isabel San Sebastián se indignan ante el pin antifascista lucido por Pablo Iglesias y Alberto Garzón, en su toma de posesión como miembros del Gobierno.

La exaltación del fascismo es la consecuencia de la impunidad de la que goza en España.

Fascismo: actitud autoritaria y antidemocrática que socialmente se considera relacionada con el movimiento político y social de carácter totalitario que se desarrolló en Italia en la primera mitad del siglo XX…

Esta es la definición de fascismo de la Real Academia Española. No puede haber grises. Si no eres antifascista, eres fascista. Si no estás en contra de una actitud antidemocrática, pues no eres demócrata.

Hubo políticos, tertulianos, periodistas y tuiteros indignados por ver a Pablo Iglesias y a Alberto Garzón prometer sus cargos con un símbolo antifascista en la solapa. Algunos, como la ínclita Mariló Montero, sin ambages: “Se ha puesto para hoy, el que ha sido nombrado oficialmente ante el Rey de España, vicepresidente del Gobierno español, un pin antifascista. Es premeditado”, dijo. Acabáramos. Dónde vamos a llegar.

Están echados al monte. Tiene que ver con una democracia enferma, que no castiga como en otros países de nuestro entorno el enaltecimiento del fascismo, en todas sus formas. Es la consecuencia de la impunidad. Me recuerda a la corrupción. Muchas veces me pregunto, ¿cómo es posible que, aún hoy, se sigan descubriendo casos gracias a escuchas telefónicas? ¿Tan tontos son, que no se dan cuenta de que les pueden grabar? No, no son tontos. Se sienten impunes, porque lo suelen ser, y pierden la referencia. Pues lo mismo en este caso. Hasta hace nada, para justificar el franquismo latente en nuestra sociedad, se recurría a excusas. Rocambolescas, sí, pero al menos existía cierto pudor: no se puede cambiar el nombre de las calles porque es un gasto para las empresas o una confusión para los carteros, la estatua de Franco en Melilla no incumple la Ley de Memoria Histórica porque está erigida en honor a Franco-Legionario y no a Franco-Dictador, etc.

Bueno, pues hoy tenemos a Mariló Montero o a Isabel San Sebastián indignándose ante un pin antifascista. ¡No se puede consentir que haya gente que vaya contra el fascismo! ¡Venga, hombre!… Sí, se sienten impunes. Se autoproclaman fascistas.

La semana del 13 de enero de 2020 se ha convertido en un punto de inflexión. Empieza a rodar un Gobierno progresista, que en su primer Consejo de Ministros aprueba una subida de pensiones. Mientras tanto, no se produce el Apocalipsis que describen la derecha y sus medios afines. Ni siquiera se produce la famosa crisis de confianza: el Tesoro emite deuda con récord de demanda y mínimo de interés.

Mientras, en la acera de enfrente, Borja Sémper, uno de los pocos moderados que quedaban en el Partido Popular, deja la política. Ciudadanos, siguiendo con la estrategia que les hundió, purga a los críticos con la dirección. FAES exige a Casado que rompa cualquier posibilidad de acuerdo de Estado con el PSOE. Aznar responsabiliza a Sánchez de querer convertir a España en un Estado fallido. ¿Vox? Para qué vamos a contar lo que hace Vox, si PP y Ciudadanos ya son Vox.

Tuits destacados

Viñeta

NO ESTÁ COMPROBADO QUE EL ANTIFASCISMO NO SEA TRASPLANTADO CON LOS ÓRGANOS (Viñeta de Pat)

NO ESTÁ COMPROBADO QUE EL ANTIFASCISMO NO SEA TRASPLANTADO CON LOS ÓRGANOS (Viñeta de Pat)

Ver más

publico.es Mariló Montero, ofendidísima por el pin de Iglesias sobre la lucha antifascista frente a los nazis: “Hombre, extrema izquierda“ 14-01-2020

No es la primera polémica de Mariló Montero, que ya ha protagonizado otras muchas, como aquella vez en que se preguntó si el alma de las personas se trasmite en los trasplantes. O cuando abogó por “defender el machismo desde un buen punto de vista”. O cuando afirmó: “La carta de la familia de Asunta la firma un tal Q.D.E.P.”. O cuando habló del “hábitat” de los gays.

Relacionado en la-politica.com

Cerca de 10.000 españoles fueron deportados a campos nazis. El de Mauthausen era conocido como “El Campo de los Españoles”