Tiempo de lectura: 3 minutos

 

Idealismo. Heroísmo. Sacrificio. A Simone Weil. (Viñeta de Lex)

Idealismo. Heroísmo. Sacrificio. A Simone Weil. (Viñeta de Lex)

 

Viñeta de Lex – @LLexadas

Artículo Francisca García Algarra

 

París, 1909 – Ashford, 1943.

Albert Camus dijo de ella:

“Desde Marx (…) el pensamiento político y social no había producido en Occidente nada más penetrante ni profético”.

La figura de Simone Weil emerge de su filosofía tanto como desde su activismo social, sindical y político, pero, sobre todo, de su concepción plenamente coherente entre su vida y su pensamiento.

Fue voluntaria y combatiente anarquista en el frente de Aragón bajo las órdenes de Durruti en la guerra civil española y perteneció a la Resistencia francesa  durante la II Guerra Mundial.

Más idealista que pragmática, se sintió profundamente decepcionada al comprobar que también en su bando se cometían barbaridades.

Su carácter era firme y a la vez contradictorio, siempre en busca de la Verdad como pensadora y comprometida con la acción en su vertiente revolucionaria.

Le obsesionaba la desigualdad social, el sufrimiento de los demás antes que el suyo propio.

Trascendió íntimamente su condición de mujer desde su complejo universo filosófico, ontológico y político, preocupada por la libertad y la dominación de clase, así como sensible con el dolor y la belleza.

Su teodicea y misticismo la condujeron a vivencias “sobrenaturales”.

Pensaba de y desde la acción, su actitud no fue meramente contemplativa.

Su vida breve transcurrió en sociedades patriarcales, las mismas que existen hasta ahora mismo, y en esos ámbitos las mujeres filósofas eran ninguneadas y descalificadas.

Aún hoy parece que la brillante capacidad intelectual y el mundo del pensamiento es cosa de hombres; sin embargo, sensibilidad y pensamiento han de ir unidos para alcanzar lo sublime.

Weil dejó una obra abundante que Camus publicó en su mayor parte, quizá de otra manera no hubiese llegado hasta nosotros, pues en su tiempo no despertaba gran interés.

La filosofía weiliana va más allá del heroísmo y el sacrificio, mucho más allá de su fuerte apariencia de fragilidad.

Caminó profusos mapas espirituales y mentales, dejando la huella de la genialidad de un ser tocado por lo profundo fértil.

Murió a los 34 años, en plena consonancia con sus ideas hasta el final.

Enferma de tuberculosis, no quiso ser tratada con medicamentos que no estuvieran al alcance de los más desfavorecidos.

Murió o se dejó morir, tras una intensa y corta vida donde la ubicuidad de su idealismo la acompañó hasta su último instante vulnerable.

“Esa vulnerabilidad de las cosas valiosas es hermosa porque la vulnerabilidad es una marca de existencia”.

 

Vídeo: Post Capitalismo: Simone Weil: Verdad o nada

 

 

Ver más

Wikipedia Simone Weil

elpais.com Simone Weil y la memoria histórica 19-10-2018

diario.madrid.es Calle de la Filósofa Simone Weil

 

**Sobre derechos de reproducción de las viñetas y los artículos.

 

Artículos relacionados en LA-POLITICA.COM

Las Brigadas Internacionales, el mayor acto de solidaridad internacional de la historia

 

Libros

BAHIA DE UN CUERPO - FRANCISCA GARCIA ALGARRA - 3Bahía de un cuerpo

Francisca García Algarra.

En las templadas orillas de los cuerpos, de cada cuerpo, tienen su morada los deseos.
Es un espacio invisible y luminoso, donde se despierta de un sueño; donde el propio sueño es el único camino para llegar hasta él.
Un cuerpo se olvida en otro, por ello no existe mayor esperanza que la de olvidar.
Cuerpos anhelados, distantes, indiferentes; anudando día tras día su núbil consistencia, su momentánea eternidad.
Sueñan la verdad que más tarde no recuerdan.
La vida entera agotarán después buscándola.
Conscientes en ocasiones de su inconsciencia, repetirán una y otra vez los signos que les devuelvan al primer hechizo, el don de ser.
Somos el cuerpo que pensamos, y el que sin pensar, en la ráfaga de un instante dejamos de ser.
La única guarida que nos cobija, el único abandono que podemos evitar.
El tiempo procede de un cuerpo, y en él se agota.
Allí, donde el corazón tiembla, llora y ríe; fin y principio de su provisionalidad.

Si te gustan los artículos de Francisca G. Algarra, seguro que te encantará su libro 😉

Puedes comprar el libro enviando un email a: 62fga62ARROBAgmail.com